Manolo nos manda un beso (hecho con IA)
domingo, 23 de agosto de 2026
sábado, 22 de agosto de 2026
capitulo 46
Gisela está deshecha abrazando a su hijo pese a que Manolo le pide que no lo mueva. La mujer está destrozada. Su pequeño parece muerto. El señor que ha atropellado al niño está muy alterado:
--¡¡yo no lo vi... no lo vi¡ ¡¡se me echó encima¡¡
--¡¡Una ambulancia que mi niño se me muere¡¡ --Gisela llorando sangre.
Muy alterado el atropellador llama desde su celular. Manolo trata de calmar a su esposa:
--todo saldrá bien, nuestro hijo se va a salvar. --dice él poniendo sus manos sobre los hombros de su esposa.
Gisela rechaza a Manolo:
--¡¡todo esto es culpa tuya¡¡ ¡¡Si mi hijo se muere nunca te lo perdonaré¡¡
--¡perdona pero tu comenzaste con los reclamos¡¡
--¡¡y tú me abandonaste¡¡
El matrimonio se debate entre gritos de dolor y reproche. Llega la ambulancia. Gisela se aferra a su hijo:
--¡¡Yo voy con mi hijo, sólo yo tengo derechos¡¡
Manolo mira a su esposa:
--también es mi hijo.
Muy dura Gisela le dice:
--¡¡mi hijo no tiene padre¡¡
Y Manolo se queda allá viendo como la ambulancia se lleva a su hijo. Iba a seguirlos pero piensa en los otros hijos de Gisela. Estos están discutiendo con su abuelo por el asunto de Daniela cuando Mateo recibe una llamada de Manolo. No quiere tomar el móvil pero lo hace por la insistencia. Mira con el rostro desencajado a su hermano y su abuelo.
--¿¿¡¡que pasó??¡, hermano.
Mateo está pálido. Su rostro se ha llenado de lágrimas.
--¡¡habla ya¡¡ --Germán.
--Leandro ha sufrido un accidente, parece que está muy mal.
Los dos hermanos están en shock. Germán sufre pero como siempre lo disimula:
--¡¡venga... no os quedéis ahí como tontos¡¡ ¡¡vamos¡¡
Germán sale el primero. Los dos hermanos muy tristes apoyándose el uno en el otro.
Leandro es atendido con urgencia. Y Gisela sigue la camilla destrozada. No se quiere separar de mi hijo.
--¡señora, hasta aquí¡¡
--¡¡es mi hijo, es mi hijo¡¡ --llora la afligida madre.
--no puede pasar.
Y Gisela se aferra a los doctores:
--¡¡salven a mi hijo, yo doy la vida por él... salven a mi hijo¡¡
--señora¡¡déjenos hacer nuestro trabajo¡¡
Y Gisela se queda allá sola mientras su hijo se debate entre la vida y la muerte en una fría sala de quirófano. Está destrozada y muy nerviosa. No sabe qué hacer. Se acerca a una enfermera:
--por favor ¿la capilla?
Y a pesar que nunca creyó en Dios y ninguno de sus hijos ha sido bautizado, la vida de su hijo está por encima de todo. Se arrodilla en el altar y llora y reza a su madre y a quien corresponda. Con su dolor de madre reza por la vida de su hijo. Sólo la pequeña que lleva dentro le da un aliento de vida. Sus patadas son como una caricia a su atormentada alma. Manolo llega en ese momento y la mira conmovido. Con pena pone su mano sobre los hombros de su esposa:
--Gisela --dice con la voz rota.
Gisela lo mira, lo mira con dureza.
--¡¡vete¡¡ --le escupe con odio.
--dejame estar contigo --suplica él.
Y Gisela se levanta y se va. Manolo la sigue. Gisela se le enfrenta:
--¡¡quiero estar sola¡¡
Y llegan sus hijos y su padre. Germán es el primero en abrazar a su hija con todo el amor de padre que nunca ha demostrado.
--todo saldrá bien, mi niña hermosa.
Y Gisela ve ternura en su padre y es un gran apoyo. Se queda con él. Los hijos mayores de Gisela dan ánimos a Manolo. Ven como el matrimonio con los ojos se va culpando de lo que ha pasado. Raúl y Mateo recuerdan la situación de angustia que ellos dos vivieron cuando nació el pequeño de manera prematura por culpa de una pelea entre los dos hermanos.
--¡¡se podrá bien, se tiene que poner bien¡¡ --dicen los dos chicos.
Y el doctor les comunica a todos que el pequeño podría estar viviendo sus últimas horas. Y Gisela se derrumba en brazos de su padre. Y Mateo consuela a su hermano mayor.
--¡¡quiero verlo¡¡ --dicen Manolo y Gisela a la vez.
--¡¡sólo yo¡¡ --exige Gisela.
Manolo la mira con pena. Y a pesar que Gisela protesta el doctor los hace pasar a los dos.
Y vestidos de verde y deshechos y cada uno en un lado de la cama los dos van a ver a su hijo que apenas tiene un hilo de vida. Gisela se derrumba.
--¡no te me mueras, hijo¡¡
Manolo acaricia la cabeza de su pequeño:
--hijo... perdoname.
Y Leandro con un hilo de voz les dice:
--papá... mamá... No se peleen más... yo los quiero a los dos... y pase lo que pase... quiero que sean felices...
Estas palabras impresionan mucho a los padres y más cuando el niño pierde el conocimiento y las máquinas empiezan a pitar. Gisela abraza desconsolada a su hijo segura que murió.
--¡¡doctor, doctor¡¡ --grita Manolo.
En seguida llega gente.
--¡¡mi hijo se murió... se murió¡¡ --grita Gisela enloquecida.
Y Manolo se la tiene que llevar arrastras. Y el doctor ordena que lo preparen todo para descargas eléctricas. Y Manolo y Gisela juntos en la sala de espera mientras el pequeño recibe una y otra descarga. El matrimonio sufre con los suyos hasta que los doctores le dicen que la crisis pasó pero aún no el peligro. y Manolo y Gisela se apoyan el uno en el otro pero no se hablan. El pequeño se va recuperando y su mayor medicina es que sus padres estén juntos y Manolo y Gisela le dan gusto pero ellos no se hablan a solas. Y los días van pasando y Leandro es dado de alta y Manolo y Gisela se lo llevan los dos tomados de la mano. Y llegan a la casa.
Leandro está feliz. No hace preguntas, sólo quiere que sus no se peleen y sean felices. Los deja solos. Manolo y Gisela se miran y los dos necesitan que el otro diga que te amo y finalmente Gisela se lanza y da el primer paso. Y lo besa.
–te amo. Perdoname por haberte tratado mal pero…
Manolo la calla con un beso y la acaricia. Y ella está feliz de tener su cuerpo pero no su alma:
--¿de veras no me amas? ¿no te gusto ni un poquito?¿Sólo me ves como a una puta? Yo te amo tanto y yo prometo hacer el esfuerzo de no pelearme tanto contigo pero me gustaría que tú también hicieras el esfuerzo y que fuéramos un matrimonio no sólo en la cama. Qué no me quejo pues me encanta hacer el amor contigo pero llevo años amándote y no sé más hacer para que me ames aunque sea un poquito. Quiero tu amor y no sólo tu cuerpo. Te amo con mi vida.
Él sonríe feliz. La acaricia y la abraza con mucho amor y le va a decir lo mucho que la ama pero Gisela rompe aguas...
Y Gisela da a luz a su hija. Manolo está a su lado. Los dos reciben a la niña con llanto de emoción. Mientras la pequeña llora en el pecho de su mamá Manolo besa en la frente a Gisela y acariciando a la pequeña solloza:
--es nuestra hija, nuestra hija.
Y ambos se miran entre lágrimas y miradas de amor y felicidad. Y el matrimonio no se vuelve a ver hasta que ya Gisela está en la habitación con su pequeña en brazos. Y Manolo feliz a su lado.
--¿quieres tomar a nuestra hija? --pregunta ella.
Y él toma a la pequeña en brazos muy feliz.
--Se llamará Pilar como tu mamá ¿no?
--bueno... si no te molesta se llamará Manuela.
Manolo mira a Gisela emocionado y sorprendido. Con la voz temblando dice:
–¿Cómo mi mamá?
y Manolo mira a la pequeña lloroso y a Gisela muy enamorado. Y una vez más Gisela le muestra a ese guapísimo del mercado su amor y devoción. Besa las manos de ese hombre que tanto ama y que lleva en brazos a la hija que engendró un chico que aún no ha cumplido ni los 18. Con mucho amor Gisela dice:
–quiero que mi hija se llame como tu madre porque se lo merece porque ella dio a luz al hombre más sensacional del planeta y es la única manera que tengo de agradecer la bendición de que estés a mi lado. Aunque no tenga tu amor estar a tu lado es lo mejor que me ha pasado.
-Gisela yo...
Las lágrimas no le dejan hablar a él.
Ella besa su mano y habla con mucho amor.
–No te quiero poner en un compromiso. Yo te amo y sé que tú no pero no podía tener mejor papá para mis dos hijos y como te quedaste sin ese Manolo que tanto ilusión te hacía pues tienes una Manuelita o ¿no quieres?
Y ella teme que la rechace. Que diga que su hija no es digna de llevar el nombre de su madre. Manolo deja a la pequeña en brazos de su madre. Mira a madre e hija con mucho amor. Manolo se ha roto de la emoción. Le cuesta hablar
–No lo merezco.
Ella acaricia esas lágrimas de ese hombre que tanto ama.
–claro que sí. Gracias por ser mi salvador. Mi todo. Entonces ¿Te parece bien Manuela?
Él hace que sí con la cabeza emocionado. No puede hablar de la emoción y las lágrimas
Y cuando un te amo va a salir de su garganta los interrumpe toda la tropa.
Los tres hermanos están encantados y los tres se pelean por ver a su hermana el primero y tomarla en brazos. Manolo es el que pone orden ante la atenta mirada de su esposa. Y entra Germán que no se esconde y saluda con emoción a su nieta. Y entra Daniela que al ver a sus tres amantes juntos pues se va.
--¿y ahora? ¿a ustedes que les pasa? --Gisela por la cara de su abuelo y sus dos hijos mayores.
Y Germán pide perdón. Manolo se lleva a su hijo y Germán pide perdón a su hija, a sus nietos. Pide perdón por humillarlos, pide perdón por haber culpado a Gisela de la muerte de su madre:
--Yo fui el culpable, yo que me dejé seducir por la perdida de tu amiga y tu madre nos encontró en la cama y por eso se suicidó y por eso yo nunca he podido ser feliz.
Gisela mira a su padre molesta:
–el adulto eras tú. No la puedes culpar a ella. Ya está bien de que la mujer sea la golfa y el hombre un pobre seducido.
–!y nosotros éramos aún unos niños cuando esa perdida se acostaba con nosotros! –dicen a dúo los dos hermanos.
--¿¿cómo? –dice Gisela que no le gusta que se hable de eso justo cuando ha nacido su hija.
Y Raúl y Mateo le dicen:
--descubrimos que Daniela se acostaba con los tres.
Los tres hombres están ofendidos con Daniela pero Gisela sólo piensa en su hija.
Y cuando la pequeña Manuela duerme y ya toda la tropa se ha ido, Manolo se sienta al lado de su amada. Le pone las manos en las mejillas y antes que los interrumpan:
--te amo.--dice Manolo sin dudar.
Gisela lo mira con el rostro desencajado por la sorpresa:
–¿que dijiste?
--que te amo y nunca pensé que tú me amarás tanto y me siento un miserable. Nunca te supe valorar y sé que es mi culpa pero te humillé porque a mi me dolía mucho que ya me hubieras olvidado, porque tuve que descubrir que te acostabas con otro para saber que te amo.
Ella lo besa:
–te amo. Eres el mejor hombre del mundo.
Él sonríe feliz:
--y tenemos una hermosa princesa. --dice mirando a su hija.
--y tú mi reina --a Gisela.
–y tú mi todo.
Y Manolo y su esposa se besan. Y se besan. Nunca pensaron que se podía ser mas feliz.
Raúl está desnudo en su cama. Recibe una llamada en su móvil.
--¿quién?
Se enfurece al saber que es Juanma.
--¡¡cómo te atreves, imbécil¡¡
Muy tímido el guapo examante de Gisela dice:
--ya nació tu hijo.
Y Raúl llega a Sabadell, la ciudad de Juanma. Los dos jóvenes en una habitación del hospital. Raúl puede tomar a su hijo en brazos y llora. Juanma está a su lado. Ese chico es el padre de su hermano pero también su hermano y le gustaría estar cerca de él.
–se llama Carlos. Nació antes de tiempo pero está bien.
--Gracias... -dice Raúl llora besando amoroso a su hijo.
--mi madre no te quiere ver, mi madre no sabe que estás aquí pero es justo que lo sepas. Sabes, mi padre se largó con una cualquiera de 18 años. Se divorció de mi mama. No sé nada de él... mi madre está tan sola, en las noches llora y murmura tu nombre.
--Yo no sé qué decirte...
--no sé...
Raúl mira a su hijo con emoción:
--papá... soy papá...
Juanma siempre quiso tener un hermano mayor pero no sabe si Raúl quiere. Tímidamente pone su mano en el muslo del chico:
–me gustaría… no sé… si podemos ser amigos.
Raúl le guiña el ojo con cariño:
–eres mi hermano. Y he tenido un hijo con tu madre y tú con la mía. Hoy dió a luz también. La vida ha querido que nuestros hijos nacieran el mismo día. Y eso es una señal.
--mi hijo... --dice Juanma con tristeza y emoción-- yo también soy papá.
--es una niña. Se llama Manuela. ¿Tú no te llamarás Juan Manuel no?
–tu madre sabe que me llamo Juan María.
--¿María? --se ríe Raúl.
Juanma se encoje de hombros. Raúl le guiña el ojo de nuevo. Es muy cariñoso con su hermano.
--Mi hija nunca sabrá que soy su padre. Nunca podré verla--solloza .
Y Raúl deja al bebé en una cuna que hay al lado y abraza a su hermano con mucho cariño. De una manera protectora y fraternal.
--eres mi hermano. Nuestros hijos celebrarán sus cumpleaños el mismo día. Podríamos mirar de hacerlo juntos. No sé, puedes ser una especie de tío para ella.
--¿harías eso por mi?
Juanma está emocionado por ver a su hija y por sentir el cariño de su hermano.
--En parte sería como devolverte el favor. Nos podemos ayudar como hermanos que somos. Tú me ayudas a que vea a mi hijo y yo a tu hija.
Los dos hermanos se abrazan fraternalmente con beso y todo.
--se me ha ocurrido algo, tú le tienes que pedir un favor a tu madre. --Raúl.
--es que la cosa con ella está algo tensa --Juanma.
--Con mi madre también, por eso estoy seguro que ellas quieren arreglar las cosas y nos harán este favor.
Los dos hermanos se sonríen con complicidad.
y Raúl cumple con su parte:
--mamá sé que la cosa no ha estado bien entre nosotros... yo estoy dispuesto a olvidar y te pido perdón por todo el daño que te he hecho pero me tienes que hacer un gran favor. Sé que no tengo derecho a pedirte esto pero me gustaría que Manuelita sí sea bautizada y quiero que mi hermano Juanma sea el padrino de mi hermana.
--¿¿qué? ¡¡no... no...¡¡ !ni de broma!
--Manolo, es su hija. Y él es mi hermano --dice Raúl a Manolo buscando su apoyo.
Manolo abraza a Raúl dándole su apoyo y Gisela se molesta.
--¡¡él me rechazó¡¡ --Gisela.
--¡¡mamá tampoco fue asi y es un niño asustado. él no va a reclamar a la niña, no podría. No tiene 18 años. No lo puedes culpar a él de todo. Y Juanma sólo quiere estar cerca de su hija ¡¡es mi hermano... puede estar cerca como un tío¡¡ ¡¡hazlo por mi y ayúdame también a que pueda estar cerca de mi hijo¡¡¡ Quiero que el bautizo de mi hijo y mi hermana sea a la vez.
--!¿qué?! --Gisela.
--Juanma hablará con su madre... llamala... Por favor--Raúl.
Y el rebelde Raúl se muestra suplicante.
--Manolo... ¿qué opinas? --Gisela aturdida.
--lo que tu digas está bien. Yo soy el padre de nuestra hija pero no me parece mal que Juanma esté cerca. Es Gracias a él que estamos juntos y tenemos una hija maravillosa. Que sea su padrino y tío.
Raul se lo agradece a Manolo. No muy convencida Gisela llama a Teresa. En ese momento la mujer discute con su hijo Juanma. Gisela y Teresa instigadas por sus hijos llegan a un acuerdo. Ambas mujeres han tenido un hijo con el hijo de la otra. La una es abuela del hijo recién nacido de la otra. Por separado los dos hermanos están feliz por su logro.
Y en un bautizo doble son bautizados Manuela que tiene como padrinos a Juanma y a Teresa (el padre biológico y la abuela paterna)
y Carlos que tiene como padrinos a Gisela y Mateo. ( la abuela paterna y el tío)
Gisela está feliz con su nieto en brazos. Teresa es la que carga a su nieta. Juanma acaricia a la pequeña con emoción.
Germán y Daniela se miran de reojo. Y comienza el baile. Teresa y Gisela están juntas con sus respectivos hijos. La una tiene en brazos a su hijo que es el nieto de la otra. Y hablan procurando entenderse. Y Germán saca a bailar a Daniela. Y ella se muere por él.
--¿me vas a volver a ofender? --dice ella.
--tienes que entender que tú no eres la mujer más decente del mundo.
--ya no he vuelto a ver a Raúl y Mateo.
--lo sé y si sé que estás con otro hombre no te lo perdonaré pero... ¿te gustaría ser mi novia?
--¿y qué dirá Gisela?
--ella acaba de ser madre y abuela. Será feliz... y quien sabe, a lo mejor le gustará tener un hermano...
Y German y Daniela se miran sonrientes y se besan apasionadamente.
Y Mateo está jugando con Leandro. El niño adora a su padre pero tiene una conexión especial con su hermano mayor.
Manolo se acerca a ellos. Anima a su hijo a que juegue con los hijos de Nemesio y abraza a Mateo por los hombros muy cariñoso:
--¿y qué haces tan solo? Ven, que te presento a alguien. Es hermana de mi mejor amigo.
Y llega una joven y Manolo ve que ella y Mateo se gustan y ya se da por satisfecho. Y luego se acerca a su esposa. Teresa con su hijo en brazos se acerca a Raúl y le pone el bebé en brazos:
--puedes ver a tu hijo cuando quieras.
--perdoname.
--ya eso no importa.
Los dos se miran un rato en silencio:
--te amo --dice él.
--no sé si creerte.
--si tú me perdonas nos damos una oportunidad. Podemos intentar si funcionamos como pareja. Y sí me gustaría que mi hijo llevara mi apellido.
--me lo pensaré.
–¿bailamos?
Y Juanma se acerca a ellos y se lleva al pequeño. Juanma se queda con su hermano, con su hija y con Leandro para que Gisela baile con Manolo y Raúl con Teresa. Mateo y la hermana de Nemesio, Germán y Daniela bailan bien acaramelados. Una de las camareras no deja de quitarle el ojo a Juanma seducida por su belleza y su aire paternal. Él le guiña el ojo seductor y ella se derrite. Y con disimulo ella le mete en el bolsillo su número de teléfono. Y Juanma le susurra “te llamaré”. Los dos se han gustado mucho.
Mientras Gisela y Manolo están felices el uno en brazos del otro:
--hoy es como nuestra boda, aquel día fue todo tan raro --dice ella.
--perdon por no darte la boda que merecías.
--tu amor es más de lo que merezco. Te amo tanto.
Ella acaricia su mejilla y él besa la mano de ella mientras le dice dulcemente:
--te amo.
Y es magico para Gisela oir como su amado le dice te amo. Y los dos emocionados se juran que ni un sólo dia dejarán de decirse te amo. Y los dos se miran enamorados y se funden en un apasionado beso de amor.
fin.
(Mateo y Gisela padrinos del hijo de Raúl)*Juanma se hace cargo de todos los niños durante el baile.
*Teresa acepta un acercamiento con Raúl.
Manolo nos manda un beso (hecho con IA)
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Gisela está deshecha abrazando a su hijo pese a que Manolo le pide que no lo mueva. La mujer está destrozada. Su pequeño parece muerto. El s...
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Aunque por dentro sufre, Raúl se jacta de su burla a Teresa. Mateo recuerda su historia y sufre: –¿y piensas abandonar a tu hijo? Raúl habla...
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Gisela confiesa todo su amor a Manolo a los pies del lecho que éste ha hecho en el suelo. Manolo duerme y jamás imaginaria que Gisela lo a...


























































