A pesar de su dolor, Manolo sufre por el dolor de Gisela y con mucho cariño le pone la mano en los hombros. Ella lo mira, lo mira con angustia pero también hay ternura. En el fondo de su alma, Manolo está seguro que esa mujer aún lo sigue amando y eso lo anima. Le sonríe con dulzura y ella se refugia en sus brazos. Él tiembla al sentirla tan suya, ella está demasiado angustiada. No quiere pensar pero se siente muy bien en brazos de ese hombre al que tanto quiso y al que dio un hijo, el que hasta ahora era su hijo pequeño. Manolo vibra al tener pegado a su cuerpo a esa mujer que enloqueció por él, que tanto lo deseó. Al tenerla tan suya, al saberla de otro se da cuenta de lo mucho que la ama y le mata por dentro saber que espera un hijo de otro..Acaricia a la mujer con mucho cariño mientras ella llora:
--tranquila, todo se arreglará.
Gisela se aparta de él, se seca las lágrimas:
--¿¡cómo se arreglará? ¡¡¿es que crees que Juanma me va a cumplir?¡¡¡ no tiene ni edad. Aún será menor cuando nazca mi hijo. Es que ni siquiera yo quiero que sea el padre de mi hijo ¡yo siempre supe que él sólo se quería divertir conmigo y yo no le pedía más¡¡¡sólo quise vivir, gozar de una adolescencia porque dos veces sólo dos veces hice el amor antes que ti, con el desgraciado de tu padre y con otro desgraciado igual o peor... y luego llegaste tú. Las dos primeras veces ni me enteré. Contigo aprendí lo que es el placer, ¡¡contigo tuve mi primer orgasmo a pesar de mis dos hijos, de mis 30 años¡¡
Manolo sonríe con ternura:
--tampoco hace falta que lo digas así, no es cuestión que todo el mundo se entere de nuestras cosas.
Gisela llora muy angustiada:
--¡¡a mi no me importa lo que diga la gente, sé que van a decir que soy una perdida y es lo que merezco ¡¡¡¡4 hijos de 4 hombres diferentes es todo un currículum¡¡¡mi padre me va a matar y mis hijos se van a morir de la pena y lo que me duele es que Mateo y Raúl ya están acostumbrado pero Leandro no... él no...¡
Gisela se derrumba:
–diez años. Casi once y recién ahora me volví a sentir mujer.
Ella llora y él la abraza de nuevo:
--todo tiene su punto positivo... --dice Manolo con voz sosegada tratando de calmarla.
Gisela está muy alterada, le da un empujón y se aparta de él:
--¿¡positivo?¿¡cual es el punto positivo?¿que tú me podrás humillar?¿¡que me podrás decir que soy una cualquiera?¡¡
Gisela habla con mucho rencor, Manolo trata de no alterarla con sus palabras:
--Yo nunca te diría eso.
Gisela lo mira sin creer en él:
--uno lo has dicho y muchas veces y dos¿y debo creer que no me vas a decir yo te lo dije?
--No no lo haré. No has tenido suerte con los hombres, no te han sabido valorar los hombres que has amado, tenías derecho a soñar, a vivir lo que no has vivido...
Gisela mira a Manolo emocionada, le gusta que le habla así:
--¿de veras piensas eso?
Manolo la acaricia y dice:
--si.
Gisela está más calmada. La mirada y la sonrisa de Manolo la llenan de paz.
--aunque de poco servirá lo que tú pienses. Tus palabras son bonitas pero no me ayudan. Juanma es evidente que no me va a responder y ni yo quiero que me responda. Me daría más vergüenza aparecer con un padre para mi hijo apenas siete años mayor que mi hijo pequeño que no ser madre soltera por cuarta vez. Ya estoy acostumbrada a que me humillen y mis hijos, pues espero que me entiendan.
--¡¡no¡¡ ¡¡yo no lo puedo aceptar¡¡¡Los niños son muy crueles, Mateo y Raúl deben haber sufrido mucho¡
--Mateo me entenderá pero yo sé que Raúl en el fondo me reprocha las burlas de sus amigos.
--¡¡yo no quiero que mi hijo pase por eso¡
--No vamos a pelear Manolo. Ahora no es el momento de estas cosas. Sea como fuera tú no existes para mi hijo, no tienes derecho a decir nada.
Manolo agarra de los brazos a Gisela y con desesperación dice:
--¡¡sí que los tengo, y no me puedes quitar el derecho a que me preocupe por él¡¡¡yo puedo evitar que sus compañeros se burlen de él y lo haré¡
--Tienes razón. Nunca pensé que me plantearía esto pero ahora no me queda más remedio. Aunque me duela en el alma tendré que abortar, aunque antes se lo tengo que decir al padre, no sé porqué pero creo que él tiene derecho a saber que abortaré un hijo suyo.
Manolo mira a Gisela con el rostro desencajado, jamás pensó que la mujer tomaría esa decisión:
--¡¡no lo hagas¡¡ ¡¡no abortes... tampoco dejes que ese crío te humille¡¡
Gisela va a salir de la sala en la que han estado hablando, pero Manolo la retiene:
--no te vayas aún.
--¡¡estamos en un hospital, ya han hecho bastante que no nos han echado¡¡ ¡¡no podemos seguir en este lugar¡¡
Gisela va hacia el pasillo y Manolo la sigue. Ella va al mostrador para pedir información para abortar. El guapo exfrutero no está dispuesto a dejarla escapar y le suelta así a lo gritos:
--¡¡cásate conmigo¡
Gisela se para, se gira y lo mira sorprendida:
–¿como? ¿¿que burla es esta?
--Ninguna burla, es en serio... Hace años te di palabra de matrimonio y no la cumplí... ahora estoy dispuesto... ¡¡vamos a casarnos¡
Gisela no da crédito a lo que está oyendo, busca en la mirada de Manolo una respuesta a esa pregunta. Él quisiera decirle lo mucho que la ama pero está demasiado dolido por el embarazo de la mujer y se muestra algo distante.
--¿porqué?
Manolo no se atreve a descubrir sus sentimientos:
--tenemos un hijo, yo no quiero que pase por esa vergüenza.
--¡¡no ... así no...¡¡ --dice ella ofendida.
Gisela se va pero a él le duele su rechazo. La agarra del brazo y bastante agresivamente sentencia:
--¡¡te casaras conmigo aunque sea a la fuerza¡¡
Aunque la ama se muestra agresivo y ella se siente ofensiva. Siente que no es una propuesta basada en el amor, sino que es para humillarla.
--¡¡yo no me pienso casar contigo¡¡ ¡¡yo no te quiero¡¡
A él le duele la frialdad con la que ella le habla y ocultando el amor que ha descubierto que siente por ella le dice:
--¡¡y yo solo lo hago para ahorrarle a mi hijo esa vergüenza¡¡
--¡¡no quiero¡¡
--¡¡claro que sí¡¡ ¡¡te casarás conmigo quieras o no¡
Manolo no está dispuesto a perder a Gisela y si es necesario está decidido a obligarla a unirse a él. Gisela sale del hospital muy alterada, él detrás de ella trata de imponer su voluntad.
--¡¡déjame en paz¡ --dice ella.
Luego con desesperación trata de razonar con la embarazada mientras ésta busca un taxi.
--es lo mejor, Gisela. Así yo como tu marido podré darle el apellido a nuestro hijo sin tener que contarle una verdad que nos perjudicaría tanto a ti como a mi. Gisela aunque te disguste casarte conmigo piensa en tus hijos, Leandro y el pequeño que esperas tendrán el apellido de un padre, el apoyo de un padre que necesitan. Leandro es mi hijo y no me puedes quitar ese derecho y yo te juro que nunca tu pequeño no sentirá que no soy su padre, voy a querer a los dos como mis hijos. Así además espero poder ganarme el cariño de tu hijo mayor, mi hermano y ser amigo de tu otro hijo. Os podré dar un hogar sin los maltratos de tu padre. Tengo una buena economía.
Manolo se muestra tranquilo y por primera vez Gisela ve amor en sus ojos y eso la confunde. No dice nada. Muy amorososamente, Manolo pone su mano sobre el vientre de la mujer. La ternura de él conmueve a ella. Le acaricia la cabeza con mucho amor y él la mira sonriendo:
--Gisela es lo mejor... piénsalo.
--yo no te quiero hacer daño, parece que tú te diste cuenta tarde que me ames y yo. No tengo muy claros mis sentimientos sobre ti y sobre Juanma, de hecho es con Juanma con quien quiero estar.
Manolo enloquece de los celos:
--¡¡no puedes amar a ese crío que no te va a corresponde¡¡
--sí ¡lo amo¡ --dice ella para molestarlo.
--bueno, yo no te amo... No sé de donde has sacado eso... si quiero casarme contigo es por compromiso. Por tu bien. Por mi hijo. Para hacerte el favor --dice él despechado.
Y ofendida ella es que le dice:
--¡¡pues te lo ahorras¡¡
--¡¡o es eso o te saco la custodia de tu hijo¡
--ni loca me caso contigo ¡¡no¡¡ Prefiero abortar que casarme contigo.
Manolo trata de retenerla pero ella huye en un taxi. Él da una patada en el coche que tiene más cercano furioso.
Muy alterado, Manolo va a casa de su amigo Nemesio y le cuenta todo lo que ocurre con Gisela. Nemesio le recrimina la propuesta de matrimonio:
--¡¡es una cualquiera¡¡¿cómo puedes hacerte cargo del bastardo de otro?¡¿no ves que es lo que siempre ha querido? ¡¡no dejes que se salga con la suya¡¡
--bueno... yo creo que tú le tienes mala voluntad porque no se acostó contigo tampoco es que sea una perdida.
-- ¿ah no?¿con cuantas mujeres te has acostado tú?
--sólo con Marta y ella.
--¡¡pues ella con el doble que tu como mínimo¡¡ ¿y no crees que sea una perdida? ¿¿¡cómo puedes querer unir tu vida a la de una persona que te hará llevar siempre una cornamenta impresionante?¡
--es que es lo mejor para mi hijo.
--Yo antes de decir que el hijo de ésa es mi hijo me haría la prueba de adn y aunque lo sea no me parece que ser el padre de su hijo sea motivo para desgraciar tu vida y más teniendo que hacerte cargo del hijo de otro hombre... ¡¡sería lo último que otro se divierta y las consecuencias las pagas tú¡¡
--bueno, es que lo hago para humillarla... --miente.
--si claro... --burlón.
--Ella me odia y yo puedo demostrar que es una cualquiera, si la obligo a casarse conmigo la hago más mal que bien.
--si claro... --dice con ironía.
Nemesio le desea suerte y Manolo sale del edificio. A solas en su coche piensa en el dolor de Gisela, en las veces que la tuvo en sus brazos, en los celos que sintió cuando supo que se acostaba con otro. Sus ojos se llenan de lágrimas y su mirada de un doloroso amor:
--Te amo... ¡¡Dios, como te amo¡¡
Y es un amor que duele, le duele que ella no lo ame, le duele que ella lleve en su vientre la semilla, la marca, el hijo de otro.
Gisela ha pedido al taxi que la lleve hasta la ciudad de Juanma.
--espérame, no tardo.
Juanma se sorprende al verla:
--¿tú?¿cómo sabes donde vivo? yo jamás te dije...
--vi tu documentación...
--¿y porque has hecho esto?
Juanma está muy nervioso.
--bueno ya que me acuesto contigo no veo que tiene de malo que sepa de ti.
--¡¡por favor, mi padre está en la ducha y no quiero que te vea¡¡
Juanma va mirando hacia atrás por miedo a ser descubierto:
--¡¡por favor, no me metas en un lío con mis padres¡¡
Gisela lo ve tan niño que todo el encanto desvanece, no puede entender como pudo ver un hombre en ese niño asustado:
--tranquilo, solo te vine a decir que espero un hijo tuyo...
Y Juanma casi se muere del susto.
--pero voy a abortar, no te preocupes pero creí justo que lo supieras antes.
El chico se ha quedado casi en shock, Gisela se iba a ir pero oye una voz.
--¿¿quién es hijo?
--Nadie, papa...
Pero la voz de ese hombre se le clava a Gisela en la mente:
--¡¡no puede ser¡ -dice ella.
Y Gisela entra a pesar que un alterado Juanma le pide que se vaya. Del interior de la vivienda sale el padre del muchacho. Salía de la ducha y cubre su desnudez con una toalla.
–¿pasa algo?
Y tanto Juanma como Gisela se lo quedan mirando pálidos. Gisela además mira al hombre con incredulidad:
–!Pedro!
–¿Me conoces?
--es mi padre ¿de qué lo conoces?
Ella se lo queda mirando aturdida por esa nueva burla del destino... su mente viaja más de 20 años atrás... él era mayor que ella pero atractivo, recuerda sus besos, sus caricias como la hizo volver a amar después de la decepción primera. Él segundo hombre que la abandonó estando embarazada.
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