miércoles, 19 de agosto de 2026

capitulo 36

 








Juanma se cubre su desnudez con una almohada:

--perdona, no sabía que tenías visita. Me voy al cuarto.

El desnudo chico desaparece corriendo, Gisela mira a su amante, a Manolo y no sabe qué sentir. Desea que la tierra la trague. Manolo mira a Gisela con el rostro desencajado. Se lleva las manos a la cabeza:

–!como has podido hacerlo, eres una puta... sólo es un niño. No voy a dejar que eduques a mi hijo.¡¡te voy a quitar su custodia¡¡

Gisela lo abofetea como hace años que se quedó con las ganas.

–!!no lo voy a permitir¡¡ lo negaste. Mejor ser puta que no un hijo de puta como tú!

–!tengo mis derechos!

Gisela es una fiera por su hijo:

--¡¡tu hijo está muerto, mis hijos no tienen padre. Los tres me engañaron, tú no eres mejor que mi padre¡¡tú me abandonaste en el altar con un hijo en mi vientre¡¡ !tú fuiste el más desgraciado de todos!

--¡¡Marta me hizo creer que no estabas embarazada¡¡

--¡¡¿¿quién te va a creer eso?¡¡

--¡¡cómo sea, una mujer que se acuesta con un adolescente no es digna de criar a un niño¡¡cualquier juez me va a dar su custodia¡¡

--¡¡ni te atrevas, me las vas a pagar¡¡yo daré mi vida por mi hijo¡¡

--¡¡pues a ver qué dicen tus hijos cuando sepan a quien te follas, zorra¡¡

Manolo se va de la casa y Gisela lo sigue:

--¡¡no me vas a quitar a mi hijo¡¡¡no tienes derecho¡¡fuera de mi vida, fuera¡¡ A ver qué juez le quita la custodia de un hijo a una madre para dársela al hijo de un violador!

–¿de qué hablas?

Gisela está como loco:

–¿!qué te fuiste del planeta?! !no te enteras de nada! ¿En serio no sabes que tu  padre cumplió condena por intentar violarme mientras tú me abandonaste embarazada? !A ver a quién le quitan las custodia. Debería darte vergüenza venir después de diez años y querer quitarme a mí hijo. Eres tan basura como el violador de ti padre. De los tres malditos sin duda tú eres el peor. Eres un monstruo. Te odio como un día te amé!

Manolo y Gisela tienen el alma deshecha. Manolo entra en su auto y golpea el volante con rabia. No puede sacarse de su mente el desnudo Juanma. LLora sangre:

--¿¿cómo pudo?¿¡¡cómo?¡¡

Gisela cierra la puerta y se derrumba en el sofá:

--¿¿porque has tenido que volver porque?

Juanma sale en ese momento ya vestido. No sabe qué hacer. Le incomoda el dolor de Gisela, se queda un rato esperando que ella le diga algo pero Gisela está demasiado atormentada y no le presta atención. El chico tose, ella lo mira triste. Él la mira con timidez:

--ya me voy...

Gisela se levanta y lo abraza:

--siento lo que pasó.

--y yo... es culpa mía.

El chico está muy nervioso, todo lo que está pasando lo supera y no sabe qué es lo que se supone que debe hacer. Gisela lo besa y él responde nervioso:

--¿Esto es una despedida? --dice él.

--¡¡¡no... no... ahora más que nunca te necesito¡¡

--si pero... Yo no me quiero meter en líos con ese tipo.

--Ese tipo como lo llamas tú no significa nada en mi vida,  en todo caso soy yo la que está metida en un lío y no tú.

Él la mira con cara de circunstancias. Ella se da cuenta del miedo de él, más que nunca ve en él a un niño asustado con el que no puede apoyarse pero le gusta estar con él y no quiere renunciar a él. Fuerza una sonrisa para calmarlo:

–perdón por estropearte el cumpleaños, ya vete tranquilo. El sábado te vengo a buscar y nos vemos como si no pasará nada.

--¿segura?

--¿No quieres?

Aunque es grande su miedo su deseo lo es más y hace que sí con la cabeza. Se vuelven a besar:

--vete ya... sin pena.

Juanma se va satisfecho, Gisela siente que las paredes se le caen encima.









Manolo se refugia en su antiguo barrio. Hay una tienda de chinos donde se vende todo barato donde un día estuvo la frutería de su familia. Mira al edificio. Sale un hombre con dos niños  Los dos amigos se miran con sorpresa.

--¿Manolo?

--¿Nemesio?

A pesar de los que lo separó en el pasado los amigos se abrazan con alegría. Se acerca su esposa y se hacen las presentaciones. 

--No sabes que envidia me das...

--¿porqué?

La mujer opta oír irse solo con los niños. Nemesio se va con Manolo que no deja de llorar. 

--no sabía dónde ir amigo. Gracias por ayúdame. Necesito del amigo que fuimos. Estoy desesperado.

Los dos se abrazan:

--pasa, vamos a la terraza,  ahí estaremos tranquilos.

Y mientras se fuman un cigarro Manolo le cuenta lo que ha pasado.

--Siempre supiste que Gisela era una cualquiera y nunca te importó ¿qué es lo que te pasa?

Manolo habla de un gran dolor que tiene en su alma:

--¡¡y yo la amo, la imaginé en brazos de ese imbécil y me di cuenta de cómo la amo¡

--¡¡es una cualquiera¡¡

--¡¡pero no me mintió¡¡esperaba un hijo mio¡

--¿seguro que es tuyo?

--¡¡claro que sí, hasta Marta estaba segura y por eso nos separó ¡¡Yo no le puedo reclamar¡

--Marta nunca fue trigo limpio.

Manolo se lleva las manos a la cabeza:

--Yo fui el primer hombre en su vida, no sé en que momento cambió pero la culpa fue mía. Se refugió en brazos de otros hombres por mi culpa. Hasta se acostó con mi padre por lastimarme.

--y conmigo. Gisela me rechazó pero Marta no.

--¿cómo?

--Si vamos a ser amigos quiero ir con la verdad, yo ahora soy feliz y ya no tiene caso hablar del pasado.

--tienes razón, que envida me das.


Mientras Gisela llora en brazos de Daniela.

--tú sabes que yo nunca estuve de acuerdo en esa tontería pero ¡¡Manolo es un cerdo¡¡te abandona en el altar a pesar que estabas embarazada y ahora ¿¡qué te reclamar¡¡?

--Pero ¿¿qué hago si me quiere sacar a mi hijo?

--¡¡lucha, Leandro te adora. No va a aceptar a un padre así como así, eso un juez lo valorará mucho.

--¿y si habla con mis hijos?

--eso sí que no lo podrás evitar, dime una cosa. ¿ya no lo amas?

Gisela opta por callar. Hay un gran dolor dentro de ella.






Al rato Mateo recibe la visita de Manolo.

--¿¿tú?¿¿¡qué haces aquí?

--no me trates así, hermano...

Mateo sale cerrando la puerta y los dos hermanos hablan en el rellano:

--¡¡no me hables así¡¡yo no soy tu hermano¡¡

--si lo eres y a mi me gustaría que...

Mateo no lo deja seguir:

--¡¡calla¡¡¡yo no quiero ser el hermano del hombre que engañó a mi madre¡¡¡

--Marta me engañó, me hizo creer que Gisela no estaba embarazada¡¡por favor¡¡¡ayudame a recuperar a mi hijo¡

A Mateo le emociona el dolor de su hermano:

--no sé qué decirte...

--Quiero que mi hijo viva conmigo.

--¡¡por mi hermano doy mi vida y no se lo vas a sacar a mi madre¡¡

--¿!sabes que tu madre se acuesta con un crío?¡

A Mateo lo que le sorprende es que Manolo lo sepa:

--¡¡tú saliste de la vida de mi madre y no tienes derecho a reclamar¡¡vete, vete y no vuelvas¡¡

--¿no me vas a dejar ver a mi hijo?

--¡¡no¡¡vete¡

--¡¡No me hagas esto¡¡ !en un momento descubrí que mi esposa era una perdida, que tengo un hijo y perdí a mi madre¡

Mateo siente una gran angustia:

--¿tu mamá?

--tuvimos un accidente, ella y Marta ... murieron...

Mateo siente un gran dolor recordando el momento en el que se acostaron. Manolo no entiende su sufrimiento. Mateo cae de rodillas al piso y llora. Manolo le pone la mano en los hombres:

–¿qué te pasa hermano?¿Es por mi madre? Yo sé lo que pasó entre vosotros.

Mateo siente un gran dolor:

--¡¡vete, vete¡¡

Mateo entra en la casa dejando a Manolo muy triste. Recién cuando Manolo sale de la casa se topa con Gisela.

--¿¡¡que haces aqui?¡?¡que le dijiste a mis hijos?¡

Gisela está furiosa, él la mira con sarcasmo:

--¿te duele que tus hijos sepan que eres una perdida?¿crees que no lo saben?

Gisela la trata de abofetear pero él se lo impide. Los dos se miran con mucho rencor.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

 Manolo nos manda un beso (hecho con IA)