sábado, 15 de agosto de 2026

capitulo 15





Manolo se ha quedado muy impresionado por las palabras de Nemesio. Se lleva las manos a la cabeza:

--¡¡no puede ser¡¡

Nemesio lo mira con burla:

--lo siento, eso te pasa por listo. ¿Cómo se te ocurre tirarte a una guarra como esa sin condón? A saber lo que te habrá contagiado a parte de hacerte padre.

Nemesio se ha quedado con las ganas de estar con esa mujer y disfruta con él sufrimiento de su amigo. Manolo está muy alterado:

--¡¡mientes para sacarte tu responsabilidad..¡¡

--¡¡yo hubiera usado condón y recién ahora me habría acostado con ella. No podría ser el padre de su hijo¡¡¡

Manolo está angustiado:

--¿de veras nunca has estado con ella?

--no, a ti te consta, siempre te lo he contado todo y últimamente no andaba con nadie...

–!ella estuvo mucho rato en tu casa y tú estabas desnudo en el balcón! !dos veces lo hicisteis!

Para sorpresa de Manolo Nemesio se baja los pantalones y los calzoncillos y le señala los testículos.

–!¿Qué haces cerdo? !yo no te voy a mirar ahí!

–tengo la marca de su bota. Cada vez que la veía me daba un golpe ahí. Y de pronto me vio contigo y me besó de sorpresa y jamás hablamos y luego arriba me desnudé y ella me dió una patada con sus botas. Ella quería que pensaras que estuve contigo y luego si estuvimos desnudos pero cuando te oyó te fue. Repito nunca la he tocado y de haberlo hecho hubiera sido ahora 

Manolo está muy sofocado:

–!pero me mentiste, dijiste que estabas con ella!

--¡¡porque me dio rabia que a ti se te regalara fácilmente y a mi por dos veces me dejó con las ganas¡¡

Manolo pensaba que no era nada importante para Gisela y eso le dolía. La confesión de su amigo lo impresiona:

--¿y porque contigo no y conmigo si?

Aunque no lo dice para mofarse sino para tratar de entender, Nemesio se lo toma como una ofensa:

--¡¡pero menos mal que yo no estuve finalmente con esa guarra sino ahora a lo mejor habría dudas pero de ningún modo ella me puede responsabilizar a mi de haberle llenado la barriga. Eso es cosa tuya. Tú seguro que no usaste condón, así que el hijo es tuyo¡¡

Manolo está desesperado. Nemesio se siente culpable por haberse reído de él:

--seguro que el padre es cualquiera, no te preocupes.

Manolo mira a su amigo dolido, le molesta pensar también que Gisela sea una cualquiera que va de cama en cama:

--si no anduvo contigo no tenemos porqué pensar que anduvo con otro, si está embarazada y ella dice que soy el padre yo no lo podré negar... ¿y entonces qué hago?

--¡¡negarlo igualmente¡¡

--¡¡tu eres un bestia, no podría negar a mi hijo¡¡

--¿y si no lo es?

Manolo se lleva las manos a la cabeza:

--estoy hecho un lío.

--Y a todo esto sí ¿es seguro que espera un hijo?

--no, lo dijo mi madre. Se le mareó.

--pero eso no tiene porque significar eso. Ye estás angustiando por nada,  por cierto ¿y cuando la vio, en el mercado? ¿y porqué no hasta hoy me lo dices?

--¡¡no,  fue ahora cuento te vino a ver¡¡Yo tenia miedo de venir y encontrármela pero la visita ha sido muy corta.

--Gisela no ha venido a verme...

--¡¡como que no¡¡, mi madre la vio entrar.

--pues no entró.

Los dos chicos se dan cuenta que Gisela está planeando algo pero no pueden imaginar qué.



Gisela pasa la mañana y parte de la tarde muy ansiosa, tiene las llaves de su amado en el bolsillo y desea ir a verlo esa misma tarde. No sabe qué excusa poner para salir de su casa. Mateo se da cuenta que a su mamá le pasa algo. Por la manera en la que Gisela mira a su padre, el adolescente se da cuenta que su mamá lo que quiere es salir pero no quiere poner aún más furioso a Germán que lleva días sin hablar a su hija. Aunque tampoco se habla con él, Mateo se acerca a su abuelo:

--me voy a casa de unos amigos, es el cumpleaños de uno de ellos, mamá y tú estáis invitados.

A Gisela no le hace mucha gracia porque estaba buscando una excusa para ver a Manolo pero algo en la mirada de su hijo la tranquiliza. Mateo sabe perfectamente que su abuelo no va a ir a esa fiesta:

--que tu mamá te acompañe. --dice Germán.

Madre e hijo se miran con complicidad.  Se van al rato.

--¿y que amigo es el del cumpleaños? --pregunta Gisela a su hijo cuando ya están en la calle.

Mateo mira a su madre con una amplia sonrisa:

--a mi no me tienes que engañar mamá, no me des explicaciones.. No hay ninguna fiesta, tú ves a lo que tengas que hacer, yo vendré sobre las 10 tú procura llegar antes y dices que yo me quedé, en todo caso yo te llamo y no entro hasta que me tomes tú el teléfono.

Gisela se siente un poco incómoda al ser ayudada por su hijo pero se siente demasiado feliz con su libertad. Lo abraza y lo besa:

--te quiero mucho hijo, a lo mejor no soy la mamá que esperabas pero te adoro.

Mateo da un dulce beso a su mamá:

--eres la mejor mamá del mundo... Ve a tu cita... dale... Yo lo que más quiero es que seas feliz.

Mateo y Gisela, madre e hijo, se van cada uno por su lado. 







Gisela, con sus prismáticos, se queda escondida tras un camión pendiente de los movimientos de casa de su amado. Ve a Manolo y sus padres. Se queda ahí a la expectativa.

--¡¡me tiene que salir bien, me tiene que salir bien¡¡

Sin imaginar que están siendo espiados, Manuel habla con su esposa:

--a mi todo esto me parece muy precipitado, además no se puede hablar de una boda sin los novios...

--Marta y Manolo están juntos desde niños... ya les tocaba... además los jóvenes no entienden de estas cosas... es mejor que seamos los padres los que nos ocupemos de los preparativos... ¿verdad hijo?

Manolo fuerza una sonrisa para que sus padres no se den cuenta que no le apetece nada casarse y que está angustiado sin dejar de pensar en Gisela y en el hijo que supuestamente espera. Desde la calle Gisela sonríe al ver que los padres de Manolo dejan la casa. Su corazón palpita con fuerza. Y sin imaginar que Gisela se está preparando para entrar a su casa, Manolo se desnuda y se mete en la ducha. Trata de relajarse para olvidar lo que le angustia pero no deja de pensar en Gisela desnuda y él haciéndole el amor. Vibra de deseo. Se da un golpe en la cabeza con la pared:

--¡¡tengo que olvidarla... me voy a casar con Marta¡¡

Mientras recorre su cuerpo con jabón, el guapo chico del mercado no puede evitar el miedo:

--¿y si espera un hijo mío?¿¿qué es lo que voy a hacer qué?

Aunque no deja de pensar en Gisela sí maldice el día que se metió en su cama:

--¡¡mira en qué lío te metiste por imbécil¡

Le gustaría poder echar el tiempo atrás, corregir sus errores, recuperar la estabilidad que tenía con Marta. Pensar en Gisela lo excita. Se pone agua helada pero no se le baja la calentura y se va tocando. 





Sigilosamente Gisela entra en casa de Manolo. Se guarda las llaves en el bolso. sonríe excitada al oír la ducha:

--¡¡no puede ser¡¡

Se excita mucho:

--¡¡que no se haya encerrado¡¡¡que no¡¡

Se acerca lentamente. No tiene que llegar al baño del todo para ver que sí se ducha con la puerta abierta. Vibra de deseo al pensar que a pocos metros está el cuerpo desnudo de su amado. Está deseando volver a disfrutar de él.

--¡¡hoy es mi día de suerte, ni planeado me hubiera salido mejor¡¡

Se desnuda en silencio y se acerca al baño sin hacer ruido. Abre las cortinas de la ducha en seguida y se muere de deseo al ver el esbelto cuerpo desnudo del guapo frutero remojado y con algunas partes aún con jabón. Lo devora con los ojos. Lo que no esperaba es que se estuviera masturbando. Él se queda en shock por la situación pero no lo puedo parar. Se siente muy avergonzado. Ella está muy excitada y se desnuda viendo cómo el chico se viene. Manolo se viene entre jadeos y enojo:

--¿¿qué haces aquí? --jadea él sofocado.

La mira con deseo pero también con miedo. Ella entra en la ducha y se acerca a ella. Él se queda en un rincón:

--¡¡vete zorra¡¡fuera¡¡

Para ocultar lo vergonzoso de la situación Manolo la insulta, ella le pone la mano en el pecho. Los dos vibran. Manolo trata de huir pero resbala y cae. Gisela se muere de deseo al tenerlo en el suelo todo desnudo despatarrado. Manolo está muy nervioso, trata de levantarse pero Gisela es más rápida y de rodillas se abraza a sus piernas. Él está furioso:

--¡¡suéltame¡¡¡¿no te da vergüenza comportarte así?¡¡esto es casi una violación¡¡

Manolo hace un brusco movimiento para apartase de Gisela y cae al suelo y ella encima.

---no te resistas. No te hagas esto, me estás clavando tu cosa. Ya vuelve a estar dura. Se nota que tienes muchas ganas. --dice ella jadeando mientras lo acaricia.

--¡¡no quiero... vete¡¡ --jadea él que no quiere complicarse la vida más.

Gisela lo besa y lo besa dispuesto a fundirse en él y él lucha por vencer a su propio deseo que quiere caer en brazos de esa mujer tan apasionada y enloquecida por él. Manolo sólo ha estado con la misma chica desde niño y el deseo enloquecido de edad mujer le abruma y no sabe cómo manejarlo.






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