Es un sábado más, Gisela está feliz arreglándose. Aunque trata de disimular la emoción está patente en su rostro. Canta cuando se maquilla. Mateo la mira regañón:
--¿no quieres que te acompañe?
--no, claro que no.
Gisela está ansiosa.
--si, deja que venga. Siempre te quejas que no colaboro, hoy vengo contigo.
--¡¡no¡¡ Mateo no sé qué te pasa pero no me gusta tu tono.
--¿y a ti?¿qué te pasa a ti?
La mirada de su hijo asusta a Gisela pero tiene una cita muy importante y se va. Mateo da un golpe en la pared furioso. Se refugia en casa de Daniela.
--¡¡la tienes que detener, tienes que hacerle ver que no puede comportarse como una adolescente¡
--tu madre tiene derecho a rehacer su vida, a ser feliz. Yo hace años que no veía a tu madre feliz.
--¡¡sí, y cuando salía con el imbécil ese que la engañó yo fui el primero en apoyarla y mira cómo le fue¡¡
--en el amor hay que hacer varios intentos.
---¡¡sí y si saliera con un hombre de su edad yo la apoyaría pero no con un niño¡¡ ¡¡si sigue así el abuelo, mis hermanos se van a enterar¡¡¡¡qué vergüenza¡¡ ¡¡tú me prometiste que me ibas a ayudar a sacarle esa idea de la cabeza¡¡
--¡¡¿¿y crees que no lo intenté?¡¡ ¡nadie puede detener según qué cosas... tu madre tomar sus propias decisiones¡¡
Mateo se lleva las manos a la cabeza. Está furioso:
--¡¡pues yo no lo acepto¡¡¡no¡¡¡¡no voy a permitir que humillen por una cuarta vez a mi madre y tú me vas a ayudar¡¡
--no puedo Mateo, lo siento. Gisela está muy entusiasmada con ese muchacho y yo no tengo moral como para reclamarle cuando yo me estoy acostando con su hijo.
--¡¡no tiene nada que ver una cosa con otra, es que incluso la diferencia de edad de ese muchacho conmigo ya es mucho¡¡¡pues imagina para mi mamá¡¡
–!esa diferencia no te importó para meterte en mi cama a la edad de ese chico¿¡y si a ella le apetece revolcarse con él, que?¡¡ ¡¡¿¿cómo se lo vas a reclamar tú siendo yo tu amante?¡¡¡
Mateo enloquece:
--¡¡no, mi madre no es una cualquiera¡¡¡no puede ser que se acueste con ese tipo¡¡
--¡¡quieres decir que yo soy una cualquiera por acostarme contigo??¡
Mateo está muy sofocado:
--¡¡yo no voy a permitir esa locura¡¡
--¿y qué piensas hacer?
--¡¡no lo sé... luego pienso en él¡¡
Y como una bestia en celo, Mateo muerde en el cuello a Daniela mientras le acaricia los senos. Ella se aparta de él:
--¡¡no¡¡
--¿¿de qué hablas? --jadea él.
--mientras cuestiones a tu madre no me voy a acostarse contigo.
Frustrado y furioso, el guapo joven dice:
--¡¡pues mejor y yo haré lo que tenga que hacer, me voy a buscar a mi madre y me va a oír¡¡
--¿le vas a contar lo nuestro?
--si es preciso sí.
A Daniela no le interesa que su amiga sepa que se acueste con su hijo, no la quiere meter en problemas y además le apetece demasiado pasar un rato con el guapo Mateo. Así que ella se le pega a él, le desabrocha la camisa y le besa en el cuello.
--ahora yo no quiero --jadea él.
Ella le muerde los pezones y ella se vuelve loco.
Y mientras Mateo se acuesta con Daniela, Gisela está dando vueltas por el mercado. Y es que Juanma está hablando el móvil. Ya lleva mucho rato y ella pasa y pasa esperando que acabe. Está perdiendo la paciencia, teme que no lo pueda ver.
-¿¿con quien tanto debe hablar?? ¡¡en el momento de trabajar no hablar por el móvil¡¡
Cuando por fin el chico cuelga el móvil Gisela se le acerca Él la mira fijamente, a ella le tiembla todo. Se saludan. Carga de uva negra.
--¿ya está? Pon esto --dice metiendo en la bolsa lo que queda de uva.
Ella va mirando porqué no necesita nada más.
--¿berenjenas no quieres? Mira que bolsones...
Él le enseña una de las bolsa que tiene preparada y ella por él se queda una.
--¿de peras y nectarinas no quieres nada?
--no es que aún me quedan...
A ella le parece que se decepciona.
--ven, que te enseño las bolsas. Coge la que tú quieras
Él la acompaña a la otra punta de la parada y le enseña las bolsas. Aunque no le interesa se queda una de cada. Ella mira qué más puede quedarse.
--¿no quieres melocotones? dos kilos un euro...
Ella llena la bolsa.
--2 kilos y medio --dice él esperando que ella dé su conformidad.
--muy bien...
--pues 7,35
Ella le da el dinero:
--gracias --le dice.
Ella se va entusiasmada.
El sábado siguiente, Gisela va a casa de Daniela. Tiene un plan.
--¿¿¡¡TE HAS VUELTO LOCA?¡¡ NO PUEDES HACER ESO?¡ --Daniela.
--es que me gusta mucho.Daniela, tengo que intentarlo.
--¡¡pero es que lo acabas de conocer¡¡¿cuantas veces lo has visto ¿3?
--4.
--¿y te parece normal acostarse con él sin saber nada de él?
--lo que sí es que estoy enamorada de él.y estoy preparada.
--así?
Gisela saca una caja. Daniela la mira sorprendida:
--¿son anticonceptivas?
--si, estuve en el ginecólogo, quiero estar preparada.
--pero es que ¿es lo que esperas de ese crío?
--nada... sólo vivir mi sueño... Daniela... no me hagas esto... sólo me tienes que dar las llaves... yo traeré a Juanma aquí y bueno... no sé que pasará... pero por si pasa... quiero estar sola...
--no te lo puedo negar.
Gisela la abraza. Daniela está angustiada:
--solo espero --dice para sí-- que a Mateo no se le ocurra venir hoy.
En Grecia, Manolo está en un auto con Marta y su madre. Es Marta la que conduce. Una vez más Marta se hace la victima ante Manolo y Manuela harta que su nuera juegue con su hijo dice:
--¡¡ya está bien¡¡no pienso callar más¡¡
--¡¡no hable la boca¡¡ --Marta.
--¿¿¡que les pasa??¡
--¡¡que tu esposa no sólo tiene varios amantes sino que jamás se embarazó... todo fue un truco para retenerte a tu lado y para que nunca descubras que te estuvo mintiendo toda la vida, Gisela sí estaba embarazada y tuvo un hijo tuyo¡¡
Manolo mira a Marta con el rostro desencajado. Marta con odio dice a su suegra:
--vieja bruja... ¿¿porqué no le dices que tu callaste para que yo no le contase que te acostabas con el hijo mayor de su amante y que por eso Manuel te echó de la casa?¡¡
Manolo siente un gran dolor en su alma:
--¿!Gisela tuvo un hijo mio?!
Marta se rie de él:
--!sí y tu hermanito se vengó de ti y de tu padre por abandonar a su madre embarazada que enamoró a la tonta de tu madre mientras yo me acostaba con tu padre para vengarme de ti!
Mientras las dos mujeres se insultan y se miran con odio Manolo está muy desconcertado con todo lo que ha sabido. Se siente decepcionado de su esposa, de su madre y además lo que más le inquieta y le duele es que tiene un hijo que no conoce. Su mente no hace más que recordar momentos de pasión vividos con Gisela. Su rostro se llena de lágrimas.
Gisela llega a la parada de Juanma. Sólo hay una persona que está atendiendo la madre de él. Juanma se está rascando la barriga. Se levanta un poco la camisa y se le ve la barriga, muy peluda. Gisela arde de deseo y eso no la hace dudar. Desea estar en brazos de ese hombre que la enloquecido. Ella se le acerca nerviosa y excitada:
--¿me puedes hacer un favor?
Él mueve la cabeza como diciendo: tal vez.
--es que tengo muchos invitados en casa y necesito comprar varias cajas...
Señala varias ante los sorprendidos Juanma y su madre.
--¿no me podrías acompañar a casa?
Gisela mira a la madre y le muestra un billete grande:
–y está es la propina por dejar que su hijo me ayude. Me tiene que ayudar a colocarlo.
Juanma mira a su madre que hace que sí con la cabeza.
Gisela da por bien gastado todo el dinero que le piden y Juanma lleva todas las cajas en un carro de ellos. Juanma y Gisela caminan el uno al lado del otro. No se dicen nada, ella lo mira con deseo y él no ve nada raro. Entran en la casa de Daniela.
--¿dónde lo dejo?
El culo de él la enloquece:
--es un hombre, no me dirá que no. --murmura.
Tampoco es que lo planee, clava sus manos en el trasero de él. Él no se gira. Está muy nerviosa. Ella pega su cuerpo al de él.
--me gustas mucho.
Las caricias de ella lo encienden a él. Él tiembla en brazos de ella. Se gira. No sabe que hacer. Ella lo besa con pasión y él responde torpemente.
Manolo quiere bajarse del auto. Discute con Marta. Gisela lleva a Juanma al dormitorio, lo va desnudando y caen en la cama. Él tiene miedo. Aunque desea. No sabe qué hacer. Ella nota que es la primera vez de él aunque este trate de negarlo y eso hace que disfrute más del momento. Él se deja guiar por ella, los dos se funden en un solo cuerpo y vibran de placer. Gisela grita en brazos de Juanma cuando éste se clava en ella, Manolo grita de horror cuando ve que Marta pierde el control del auto y se lanza contra un camión.





























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