viernes, 14 de agosto de 2026

capitulo 14

 





Manolo lucha ferozmente por no responder al beso de Gisela y está tan herido que logra apartarse de ella violentamente. La mira con rabia y con desprecio le dice:

--¡¡tu novio te está esperando y si estás cachonda pues es con Nemesio con quien tienes que abrirte de piernas que para eso él ha comprado una caja de condones bien grande¡¡

Ella no sabe qué decirle y es que él está demasiado molesto. Manolo vuelve a poner el ascensor en marcha y muy brusco le dice a ella:

–¿!ya quedan sólo unos segundos pero puedo estar tranquilo a tu lado sin que me violes? ¿si podrás aguantar cinco segundos al lado de un hombre sin ofrecertele o es mucho pedir?

Ella lo mira llorosa:

--¿porque no te cansas de herirme?

Él la mira con rabia. Le da la espaldas y se queda lo más apartado de ella que puede. Ella desea tocarlo, decirle que lo amo pero no lo hace. Cuando por fin llegan a su destino, Manolo entra en su casa muy deprisa. Gisela está herida y despechada.

--¡¡sí él piensa que soy una zorra pues así será¡¡le voy a dar gusto y me voy a comportar como él piensa que soy.





Manolo entra en su cuarto y se tira en la cama. Está desesperado. Gisela está enloquecida por la rabia. Ella y Nemesio caen en la cama mientras se desnudan a toda prisa. Él recorre con sus manos y su lengua el cuerpo de Gisela que cierra los ojos y lucha por no llorar. Nemesio está enloquecido por el placer. No hace más que jadear y gritar el nombre de Gisela mientras la acaricia. Ella no dice nada. Pero están justo pared con pared con el dormitorio de Manolo que se atormenta con los celos. Lleno de rabia, Manolo estampa la lámpara contra la pared. 

--¡¡te odio Gisela¡

Su grito no es tanto como los jadeos de Nemesio que no se controla en nada porque desea que su amigo lo oiga. Pero Gisela si ha notado un ruido y se aparta:

--¿qué ha sido eso?

--el vecino. --jadea él acariciando el cuerpo desnudo de Gisela que se está apartando de él.

Gisela no sabe que Manolo ya ha salido de la casa seguros que están haciendo el amor. Gisela se levanta y se viste a toda prisa.

--¿A dónde vas?¡¡¡no me hagas esto¡¡¡ --dice él alterado.

Gisela se va de la casa desesperada. Nemesio está furioso.




Manolo ha ido a buscar a Marta. Su rabia es lo que necesita. Piensa en Gisela con rabia y así su cuerpo reacciona. Se comporta como un animal salvaje y hacen el amor. Pero nada es como antes, Marta reposa su cabeza en el pecho de él. Manolo está decepcionado. Esperaba que si hacía el amor con su novia olvidaría a Gisela y todo seguiría igual  pero ya nada podrá ser como antes.  Marta lo mira:

--¿qué es lo que te pasa?

Manolo la mira aturdido:

--¿tú me quieres?

--si claro --dice ella nada seguro.

Manolo está desesperado. Le gustaba la vida tranquila que llevaba antes de conocer a Gisela y está dispuesto a hacer lo que sea por volver a estar en paz consigo mismo.

--¿te quieres casar conmigo?

Marta no lo duda y aunque no está convencida que lo quiera sí es cierto que quiere hacer lo que se espera de ella y no desea tener que buscar a otro:

--si.

Se produce un silencio. De repente alguien llega a la casa:

--hija... ya llegamos.

--¡¡son mis papás¡

Manolo y Marta se visten a toda prisa.

--¿¿porque no me dijiste que estaban por llegar¡¡ --dice él subiéndose los jeans a toda prisa.

--¡¡con lo que me ha costado que me hicieras el amor pero no pasa nada. Ahora le dices que nos casaremos pronto y así cambiamos de tema¡¡

--Está bien... está bien --dice él poniéndose la camisa.




En la noche, Gisela está en su cama muy triste. Mira las fotos de su amado:

--perdóname... no debí dejar que él me tocara... suerte que lo paré a tiempo... No quiero que nadie borre sus caricias... tus besos...

Sin dejar de mirar las fotos de Manolo:

--hoy hace un mes del día más feliz de mi vida... hoy hace un mes que me hiciste el amor... Nunca me sentí tan amada pero para mi desgracia no se ha vuelto a repetir...

Va acariciando la foto mientras recuerda el instante en el que ella y Manolo fueron un solo cuerpo:

--ya a estas alturas no creo que se vuelva a repetir. No sé si va a servir de algo todo lo que estoy haciendo por ti, parece que para ti no fue más que un simple polvo, que salí de tu vida tan rápidamente como entré.

El rostro de Gisela se inunda de lágrimas.


Despierta un nuevo día, Gisela no sabe en qué situación ha quedado con Nemesio no sabe si verlo, si no... Además su padre, sus hijos al ser fiesta están en la casa. Pero aprovechando que aún nadie se ha levanta bien temprano se acerca en un taxi a ver si ve algo con los prismáticos... Justo en la portal se topa con la madre de Manolo, va en chándal y ve como se guarda las llaves en un bolsillo del jersey. No están muy protegidas. Las dos se saludan, doña Manuela es fría. Gisela se marea. Manuela la socorre:

--hija, ¿estás bien?

Gisela en realidad el mareo lo ha fingido y aprovecha que está abrazada a la madre de su amado para robarle las llaves y guardarselas ella.

--¿te sientes mejor?

--si gracias señora.

Manuela fuerza una sonrisa y Gisela entra en el portal. Vigila y cuando Manuela se va ella vuelve a salir. Se esconde tras unos coches y mira por los prismáticos. Quiere comprobar que Manolo esté solo. Pero no es así. Está el padre. Ella no lo ve bien y aunque no sabe porque tiene un mal pálpito pero de pronto ve a Manolo salir de su cuarto. Su corazón late con más fuerza y se le olvida todo. Está ahí un buen rato hasta que ve llegar de lejos a Manuela. No quiere que la madre de Manolo la vea ahí y además tiene sus llaves así que se va corriendo. Ya cuando se ha alejado las besa:

--tengo que aprovecharlo.pero tiene que ser hoy, mañana tal vez cambien el cerrojo...



Manuela llama a su casa. Es su hijo quien le abre. El padre está en la ducha. Manuela está sofocada:

--¡¡no sé cómo pero he perdido las llaves, ahora tendremos que cambiar el paño¡¡

--bueno, seguro que están por casa.

--no, no... yo las llevaba. Ya veía yo que no era muy seguro guardarlas aquí pero estaba segura que sí se me caían me daría cuenta.

--bueno... tranquila.

--Por cierto... me encontre a la mujerzuela esa... a la mujer con la que anda tu amigo...

Manolo siente algo especial al pensar en esa chica, pero trata de disimular:

--¿tan temprano?

--sí, anda en malos pasos.. Yo creo que está embarazada... Se mareó... casi se desmaya... Pobre Juaquina... el disgusto que le va a dar Nemesio y eso que el padre sea él porque con esas mujerzuelas...

Manolo traga saliva.

--¿te pasa algo hijo?

--no, todo bien...

Manolo se ha quedado blanco.

--¿has desayunado? Ahora te lo preparo...

Manuela entra en la cocina, Manolo se lleva las manos a la cabeza con angustia:

--Un hijo... no... ¡¡esto sí que no¡¡

Manolo está muy aturdido:

--¿y si esperara un hijo de quien sería, mío, de Nemesio o de cualquier otro?

Muy alterado, Manolo va a casa de Nemesio. Se sorprende al ver. 

--¿estás solo?

--si claro.

--sal un momento.

hablan flojito en el rellano.

--¿cuánto tiempo hace que te tiras a Gisela?

--¡¡a ti que te importa¡¡

Nemesio se iba a ir pero Manolo le agarra del brazo:

--Gisela está embarazada... o almenos eso piensa mi madre.

Nemesio mira Manolo y dice:

--pues no es mío porque Gisela nunca se acostó conmigo. Estuvimos apunto pero me dejó con las ganas.

Manolo se lleva las manos a la cabeza:

--¡¡no me digas eso... tú me dijiste... yo os oí¡¡

--¡¡te digo que hemos estado apunto pero ella no sé porqué está conmigo pero tal vez sí le gustas tú y está conmigo por despecho. Iba a ser mía pero te oyó gritar y se fue. El padre de su hijo yo no soy... en todo caso tú...

Manolo tiene el rostro desencajado.




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