lunes, 17 de agosto de 2026

capitulo 28





Gisela está en sus últimas semanas de embarazo. Raúl llega a casa con un ojo morado.

--¡¡hijo,  otra vez te peleaste¡¡ No deberías...

Raúl no deja seguir a su madre y con mucho odio dice:

--fue tu culpa. ¿¡qué crees que dicen mis compañeros de que mi madre sea madre soltera por tes vez? eres una puta¡¡

A Gisela le duele el continuo desprecio de su hijo y pierde los nervios y levanta la mano al joven.

--¡¡ni se te ocurra¡¡tu hijo no tiene la culpa de que seas una perdida¡¡!él solo te ha dicho la verdad! –grita Germán.

Raúl se pone detrás de su abuelo mientras Germán humilla a su hija:

--¡¡tú eres una golfa y te mereces que te digan la verdad a la cara¡¡

Gisela llora. Mateo llega en ese momento y le duele ver que su abuelo y su hermano están atacando a su madre y se pone de parte de ella. El hombre y los chicos empiezan a gritar. Mateo pelea con su hermano a puñetazo limpio. Gisela grita, le pide a su padre que la ayude. Germán con indiferencia dice:

--¡¡tus bastardos son cosa tuya,  yo no tengo la culpa que seas una perdida, bastante que te mantengo¡¡

Germán se va de la casa. Gisela trata de separar a sus dos hijos. Raúl y Mateo se pelean como nunca lo han hecho, Raúl da a un hermano una patada en los genitales y aprovecha su dolor para empujarlo. Mateo cae encima de Gisela. La mujer cae al suelo. Recibe un gran golpe y enseguida grita. ¡¡ha roto aguas¡¡ Los dos hermanos se miran asustados.


Mientras Mateo y Raúl están en la sala de espera muy preocupados por su madre.

--¡¡si le pasa algo será por tu culpa¡¡ --Mateo.

--¡¡¡tú te le tiraste encima¡¡ --Raúl.

--¡tú me empujaste¡¡

A pesar que les piden que se callen, los dos hermanos no dejan de pelearse hasta que Germán es el que llega.

--¿¡qué es lo que pasa?¡

Los dos hermanos hablan a la vez. No se entiende nada:

--¡¡os queréis callar¡

Le piden silencio al hombre. Germán, para furia de Raúl, le pide a Mateo que le diga lo que pasó:

--¡¡fue culpa de Raúl¡¡

--¡¡tú te le tiraste encima¡¡

--¡¡tú me empujaste¡

Germán se pone en medio:

--¡¡por un demonio¡¡¿¿¿que pasó?

El hombre se ve muy preocupado. Los dos hermanos no esperaban que se preocupara tanto por Gisela. Con un hilo de voz y con un gran sentimiento de culpa, Mateo dice:

--mamá se cayó porque Raúl y yo nos peleamos, se puso de parto. Aún no le tocaba.

Germán se angustia mucho. Mira a sus nietos molestos:

--¡¡ya sé que no le tocaba aún, sé cuando mi hija salía de cuentas¡¡pasé por eso dos veces¡¡

La dureza con la que los mira Germán aumenta el sentimiento de culpa de ambos. Germán los deja solos para preguntar por su hija.




Mientras en la frialdad del quirófano en medio de los gritos y los dolores y en compañía de su amiga Daniela que la apoya Gisela da a luz a un varón. El pequeño llora sobre el pecho de la feliz madre que mira al hijo de Manolo con mucho amor.

--mi hijo... mi hijo... mi niño... El hijo del amor.

Gisela llora mirando al pequeño:

--es tan lindo.

Daniela acaricia a la feliz madre emocionada. Es la propia Daniela quien se acerca a los hijos de su amiga para decirles que todo ha salido perfectamente y que Gisela y su bebé están bien. Los dos hermanos se abrazan tranquilos. Después Raúl se aparta:

--¡¡otro bastardo¡¡ --protesta.

A pesar de las palabras de Daniela y Mateo el que hasta ahora era el hijo pequeño de Gisela abandona el hospital. Mateo está muy emocionado:

--un hermano. Tengo un hermano ¡¡quiero verlos, quiero ver a mi mamá¡¡

Daniela es muy amorosa con el hijo de su amiga:

--dentro de un rato cuando la lleven a la habitación.

Mateo está muy ansioso. Los dos miran a Germán que está apartado de ellos. El padre de Gisela no quiere mostrar su emoción. Al rato Mateo y Daniela van a ver a la feliz madre que llora mientras tiene a su hijo en brazos. Aunque le duele la ausencia de su hijo pequeño a Gisela le emociona el amor con el que Mateo mira a su hermano.

--¿lo quieres tomar en brazos? --Gisela.

 Con miedo y emoción, Mateo dice:

--¡¡¿puedo?¡

Muy fraternalmente y con la ayuda de su madre, Mateo carga a su hermano. LLora. Gisela también llora. Piensa en Manolo, en lo que lo quiere, en que es madre de su hijo. Le emociona ver cómo su hijo acuna en sus brazos a ese niño que es su hermano y a la vez su sobrino.

--¿como se llama? --pregunta el chico emocionado.

--Leandro.

--Leandro, me gusta. --dice Mateo mientras no hace más que hacerle mimos al bebé en presencia de la emocionada Daniela.

Gisela mira a la puerta. Sonríe con amargura. Sabe que su padre está tras esa puerta, que la mira con la puerta entreabierta. Ya lo había hecho las otras dos veces…





Daniela acompaña a Mateo hasta casa. El chico está muy caliente y la verdad es que se ha puesto muy guapo y a la mujer le guste. Y en una esquina Mateo se le tira encima. Daniela lo mira furiosa y él se asusta. No sabe si lo va a pegar. Ella lo besa y se lo lleva a casa donde hacen ardientemente el amor. Es la segunda vez para Mateo que ya tenía ganas. Después del placer ambos se quedan desconcertados. Daniela es como su tía. Mateo se viste rápido y se va sin decir nada. Ella se siente usada mas no arrepentida. Lo ha disfrutado mucho. 


Es de noche, Gisela vela el sueño de su hijo mientras recuerda con ojos llorosos las veces que amó a Manolo. Justo en ese momento Manolo se encuentra en Grecia acostándose con su esposa. Gisela se emociona ya que al mirar a los ojos de su hijo ve a su amado Manolo...


10 años después...



Gisela mira una foto en la que están sus tres hijos. Mateo y Raúl ya son unos hombres muy guapos de 26 y 23 años respectivamente. Besa esa foto con orgullo. Mira a Leandro, hay algo especial en él:

--Manolo fue y será el gran amor de mi vida. él cerró mi cicló. Con él morí como mujer. Jamás otro hombre me hará volver a sentir. él me trató como una cualquiera..Si supiera que ni siquiera he mirado a otro hombre...

 La mujer con el carro de la compra y como cada sábado se va al mercado. Mateo se ha ido al campo de fútbol con su hermanito. Leandro adora a su hermano mayor, ha cumplido con el papel del padre que no tuvo. Además se da la coincidencia que Mateo es el hermano de Leandro por parte de madre pero por parte de padre es su tío.





Mientras Raúl, que se ha convertido en un guapísimo joven de 23 años, sale desnudo de la cama de Daniela, la mejor amiga de su madre.

--está vez es la última vez que estamos juntos... no pienso tolerar que me vengas a buscar cada vez que te peleas con tu novia... --Daniela desnuda desde la cama.

Raúl la mira seductor:

--Siempre dices lo mismo pero siempre me aceptas en tu cama. Tú me desvirgaste y sé que te gusta que vuelva a ti.

Daniela se levanta envuelta en la sábana y con angustia le dice:

--¡¡para ti esto es un juego pero si tu madre se entera de lo que hacemos…¡¡

Raúl la mira divertido y burlón dice:

--no será peor que cuando nos vio tu exmarido... ¿por cierto?¿los otros dos también te dejaron porque te acostabas con otro?

--¡¡a mi no me trates como si fuera una cualquiera¡¡

Raúl la mira seductor:

--a mi me encanta como eres.

El chico se viste y se va.

--hasta el próximo... --le dice con cinismo y guiñándole el ojo.

Daniela se queda preocupada:

--¡¡esto es una locura... y si se se descubre y no sólo esto¡¡pero es que me vuelven loca y no les sé decir no¡¡

.

 

El mercado en el que Gisela conoció a Manolo ha sido transformado. Era una zona de fábricas y todas han sido destruidas y han construido un teatro, una biblioteca y un parque e incluso han abierto una carretera nueva justo donde estaba la parada de Manolo. Gisela suele comprar en la parada que está al lado de donde estaba la de Manolo que es muy barata pero de pronto en la de enfrente a esa parada. Muy cerca de donde está la de Manolo, se encuentra un ángel. Es un chico rubio muy guapo de 17 años. Hay gente en la parada y Gisela oye como la madre le pide ayuda al chico que se llama Juanma. Y entonces Gisela pierde el mundo de vista. Algo la quema por dentro. Ve al joven agachado, culo en pompa. Lleva pantalón bien enganchado al cuerpo y se le remarca. Se le ve como si estuviera desnudo. Se le marcan los dos glúteos. Gisela siente como el fuego del deseo la devora. Es algo que hacía más de diez años que no sentía y no entiende bien porqué le ocurre. Es un culito pequeñito:

--pero bien gustoso --dice ella para sí.

Gisela jamás pensó que otro hombre la haría sentir deseo carnal de nuevo. Juanma se levanta y Gisela queda muy impresionada. Es muy jovencito, pero muy guapo. Gisela se sorprende así misma suspirando por él. Desde Manolo nunca otro hombre la había hecho sentir así. Mientras le toca a ella Gisela se contempla admirando al guapísimo chico. La gente se lleva muchas cajas grandes de tomates que tenían a un euro y medio. Toda una ganga. Además que Juanma las ponía personalmente. Así que Gisela no lo duda. Gisela casi se desmaya al tenerlo tan cerca. Nunca había tenido a un hombre guapo tan cerca desde Manolo. Ella está temblando. Él le da una bolsa. Ella está dispuesta a vaciar la caja tomate a tomate para tardar siglos y poder mirarlo más.


--No, no... --le dice él-- tú toma la bolsa que yo vacío la caja.

A Gisela le cuesta mucho no gritar de gusto, no le saca los ojos de encima. Juanma vacía la caja mientras que una nerviosa Gisela sostiene la bolsa. Se estremece:

--que guapo... --dice.

Como en tiempo de Manolo, Gisela no se quiere ir de la parada del guapo chico. No sabía bien qué comprar. Ella era la última así que se aprovecha y lo tiene a él todo para ella. En un lado de la parada hay muchas cosas entre fruta y verdura y un solo precio muy económico:

--¿qué es lo que vale este precio?

Gisela está muy nerviosa. Siente que el corazón se le va a escapar del pecho y es que no se puede creer que la historia se esté repitiendo. Juanma no ha entendido lo que le ha dicho la mujer.

--¿cómo?

Ella se lo repite intentando calmarse.

--todo --dice él.

Entonces ella empieza a poner cosas. Él la va mirando y ella está fascinada.

--¿y las bolsas de limones en cuanto? --ella.

--1 euro... llévate las dos que quedan por 2...

Y ella llenando y él pesando. Llena tanto una bolsa de alcachofas que se le rompe y él toma otra bolsa y le pide que la sostenga abierta para poner la bolsa rota. Ella las iba a guardar en el carro...

--Espera --dice él poniendo dos que se han caído.

Gisela guarda la bolsa en el carro.

--¿y dos de Espárragos? ¿ya está?

Gisela suspira y hace que sí con la cabeza fascinada.

--7,7 bueno 7...

La mujer le da 7,10.

--Ten --dice él que le devuelve los 10.

Gisela se estremece al sentir el tacto del guapísimo joven.

--gracias --le dice él.

Levanta un poco los brazos. La camiseta no tiene mangas y se le ve el sobaquillo sin nada de pelo. La ternura y la belleza del joven ha cautivado a la mujer. Siente que el corazón se le va a salir del pecho. Gisela se aleja emocionada. Se gira pero él ya se ha apartado y no lo ve.

--que guapo es ¡¡es el chico más guapo que he visto en mi vida¡¡

La mujer se siente de nuevo adolescente. Está como loca, está deseando que sea nuevamente sábado. Tiene ganas de gritar al mundo que está enamorada.






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