Mateo es el que atiende a su mamá. Está muy sorprendido. Gisela se recupera poco a poco en el sofá. Con ella está su hijo, detrás Manolo. En un rincón ve a Raúl, Germán. Manuel. Gisela tiene mucho miedo. Teme que ya todo se haya descubierto.
--¿¿que te pasa mamá?¿que te pasa?
--debe ser el embarazo... acabemos con esto de una vez --dice Manuel muy fríamente.
Mateo ayuda a levantarse a Gisela. Está mira con miedo al padre de su amado. Manolo está con ella.
--¿te ocurre algo?
Manuel no entiendo porque esa mujer lo mira tanto.
--¿le ocurre algo conmigo?¿porque me mira tanto? --Manuel.
Muy nerviosa, Gisela dice:
--es que su cara me suena.
–¿si?¡ pues no, a mi la suya no¡¡no la he visto en mi vida... me acordaría¡¡
Aunque por un lado se siente más tranquila que Manuel no la reconozco, Gisela siente un gran odio hacia el padre de su hijo:
--¡¡maldito cerdo --dice para sí-- ¿¿¡¡cómo puedes decir que no te suena mi cara si te entregué a ti mi primera vez?¡
Gisela a su hijo, a Manolo, al padre de Manolo. Está muy angustiada:
--¡¡Mi hijo es el hermano de mi futuro marido. ¿¿¡¡cómo ha podido pasar una cosa asi?¡¡¡ todo esto es una pesadilla¡¡ --dice ella para sí.
Gisela está muy pálida. Manolo la tiene agarrada de las manos:
--yo te veo mal... si quieres suspendemos esto... total... no hay prisa...
Germán los interrumpe:
--¡¡claro que hay prisa, la boda será en 15 días¡¡ya reservé la iglesia para el dia 29¡¡
--¿¿¿tan pronto? --dice Manolo con el rostro desencajado.
Germán lo mira amenazante:
--¡¡¿¿algún problema?¡
Manolo traga saliva y aunque no le apetece nada dice:
--ninguno.
Es Manuela la que dice:
--a mi me parece que 15 días es muy poco para todo lo que hay que preparar.
--¡¡claro, se nota que no es su hija la que no se lleva el bombo¡¡mi hija se casa en 15 días aunque sea en vaqueros¡¡
Todos quedan de acuerdo. Gisela mira a Manolo, no puede creer que se vaya a casar con él tan pronto. Manolo siente vertigo pero ya nada se puede parar. Mateo clava su vista en Manuela. Esa mujer le está despertando algo. No sabe bien que es pero siente una vergüenzita, unas cosquillitas que le gustan. Manuel mira el escote de su futura nuera:
--esa cualquiera está bien rica,no me extraña que Manolo se haya vuelto loco por ella..--dice para sí-- pero es una ramera de lo peor que usa a los hombres para atraparlos con un hijo. aunque sólo el imbécil de Manolo se dejó...¡¡es como esa perra que me quiso colocar a su hijo siendo una niña seguro que la muy guarra parió uno por año. Era una enferma¡¡
Manuel no entiende porque está pensando ahora en esa joven, no imagina que la tiene delante..Cuando ya está todo formalizado, Germán los echa a todos de malos modos:
--¡¡ya está... ya no tenemos nada de qué hablar hasta la boda¡¡
Mateo se despide muy afectuosamente de Manuela. Ella le sonríe. Los dos se miran coquetos. Manuel es el primero en salir, Manolo el segundo. Gisela le quiere dar un beso en la boca pero él pone la mejilla:
--¿te pasa algo? --le pregunta ella ahora él.
--no, no pero nos están viendo --susurra él.
Ella, aunque se ha decepcionado un poco porque se ha quedado sin anillo, está demasiado feliz. Lo abraza sin ver la cara de angustia de él:
--todo saldrá bien, seremos tan felices.
Él fuerza una sonrisa. Gisela besa las manos de ese joven. Están ya fuera de la casa:
--pongo mi vida en tus manos, sé que puedo contar contigo. Gracias por no fallarme.
--nos vemos... eh? --dice tenso.
Cuando ya Gisela no lo ve Manolo no disimula su desesperación:
--es mi culpa. Ella no es una ramera como yo creía. Ella me ama de verdad y yo tengo que cumplir --dice para sí.
Manolo está dispuesto a cumplir con su palabra aunque para él es casi una condena. La devoción que ve en en sus ojos y nunca se sintió tan hombre pero no se ve compartiendo su vida con ella. Manuela es la última es irse, a ella le gusta la manera en la que la mira Mateo. Él se queda como zombie. Gisela se encierra en su cuarto. Está muy alterada por todo lo que ha pasado. Mira aquellas fotos de Manolo:
--él no se acuerda y tú nunca sabrás que tu padre fue el primer hombre de mi vida... ¡¡no debes saberlo¡¡
Primero olvidar lo malo. Se tumba en la cama y suspira enamorada. Mira el calendario. Esta tan cerca la fecha de su boda:
--me caso... ¡¡me caso con Manolo y tendré un hijo suyo... así... todo de golpe¡¡
No es como ella soñó pero se acaricia el vientre feliz:
--su hijo crece en mi vientre.
La mujer acaricia a su futuro bebé mientras le habla con mucho cariño:
--aunque has venido de sorpresa eres muy bien recibido, sé que tú vienes cuando te toca y no cuando es el mejor momento para nosotros... pero no sabes la alegría que me has dado y tienes mucha suerte... tu papá nos quiere... él no te abandona como a tus hermanos... Manolo me quiere y yo lo adoro... es el amor de mi vida... no tengo ninguna duda que él es el hombre con el que quiero envejecer aunque no me imaginaba que todo se precipitara de esta manera...
La mujer mira la foto que le hizo en el mercado y suspira enamorada:
--¿¿quién me iba a decir a mi ese primer dia en que me acerqué a su puesto de frutas y quedé fascinada de ese pedazo de macizorro que precisamente él sería mi marido?
Mientras, Mateo y Raúl están en la habitación. El pequeño de los hermanos está muy serio.
--¿y a ti que te pasa?
–¿que van a decir en el colegio? Nuestra madre se casa embarazada ¿porque no puede hacer las cosas bien?
--almenos él si le cumple...
--¿y porque él si le cumplió y los otros no?
--porque nuestros padres eran unos miserables y este no, lo que no me gusta es que el se venga a vivir aqui. Ami me gustaría sacar a mi madre de casa del abuelo pero ni modo.
--¡¡le debemos dar gracias que acepta la barriga de mamá que ves a saber de quién es¡¡
Mateo agarra del cuello a su hermano:
--¿¡cómo dices esa tontería?
--porque con mamá nunca se sabe...
Mateo agarra de la cabeza a su hermano:
--retira eso.
Para molestarlo, Raúl dice:
--¿porque mirabas tanto a la madre de ese tipo, es que te gusta la vieja?
Mateo se enfada con su hermano para que no sospeche la verdad. Se va del cuarto y mientras sale, Raúl dice:
--¡¡a mi hermano le gustan las viejas, a mi hermano le gustan las viejas¡¡
Mateo da un portazo y se va mientras Raúl ríe. Cuando ya está solo, Mateo suspira pensando en Manuela.
Al día siguiente en la noche, Manolo visita a Gisela con un ramo de rosas. El chico está dispuesto a hacer un esfuerzo por enamorarse de su prometida. Gisela recibe con ilusión las rosas. Él la besa con ternura y le pone la mano en el vientre. Se emociona, aunque no quiere a la madre, le enternece pensar que ahí está su hijo. Manolo se arrodilla para "hablar" con su bebé:
--hola campeón, yo soy tu papá. No sé como eres pero espero que seas machito para poder jugar a fútbol y enseñarte muchas cosas.
A Gisela le emociona la ternura de su amado. Manolo besa el vientre de la mujer y dice:
--Manolito, tú llamarás como tu padre, como tu abuelo.
A Gisela no le hace mucha gracia que su hijo lleve el nombre del hombre que la engañó y Manolo se da cuenta:
--¿que pasa?¿es que no quieres que mi hijo se llame como yo?
--¿no crees que ya serían muchos Manolos en la familia?
--No... no lo creo... Eso no está en discusión...
A ella no le hace mucha gracia pero no dice nada.
Mientras Manuel no deja de pensar en Gisela y no sabe porque piensa en esa joven que le dio su primera vez y la dejó embarazada. Una joven de la que no recuerda su nombre, su cara...
--¿porque estoy pensando en esa ramera ahora? ¿porque no dejo de pensar en esa mujer?
Marta está frente a una tienda de vestidos de novia. Mira el que había elegido y llena de rencor piensa:
--¡¡yo sí me voy a casar con Manolo¡¡no voy a permitir que esa ramera me lo quite¡¡no¡¡
Marta mira los vestidos de boda con odio:
--¡¡no me van a vencer¡¡¡no¡¡
Por su lado Manuel, sin imaginar que son la misma muchacha, no hace más que pensar en la novia de su hijo y en esa muchacha que hace años engañó y abandonó embarazada. Manuel no le da más importancia:
--será que como la otra es una ramera... Todas estás son iguales.

















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