Gisela ha salido huyendo de casa de Juanma en estado de shock. Pedro entra en su cuarto. Su hijo desconcertado se acerca a él.
--¿Te puedo decir una cosa?
Pedro se saca la toalla y se empieza a vestir.
--si claro... ¿qué pasó con esa cualquiera? ¿ella te estrenó?
Juanma hace que sí con la cabeza. Su padre lo acaricia orgulloso:
--¡¡ese es mi macho¡
--si pero... ahora dice que espera un hijo mío
Pedro sonríe:
--olvidalo... muchas mujeres lo hacen. Es el truco que usan todas las mujerzuelas para atrapar a los hombres decentes como nosotros.
--Así? ¿y a ti te lo han hecho?
--algunas.
--¿Y si era verdad? por qué yo no sé si es verdad o no.
--¿usaste condón?
--No.
--bueno... pero seguro que ella sí se cuidaba y en todo caso ese hijo puede ser de cualquiera, no es tuyo seguro.
--¿y tú?¿no tienes miedo que alguna de las mujeres que dijeron que esperaban un hijo tuyo dijeran la verdad?
--no lo era, tranquilo. Eso te lo juro yo.
Juanma no se queda nada tranquilo, Pedro olvida el tema.
Gisela por su parte se ha refugiado con su amiga Daniela. Llora en sus brazos por esta nueva burla del destino.
--estoy esperando un hijo, por segunda vez le daré a un hombre un hijo y un nieto. !Juanma será el padre de mi cuarto hijo y además es el hermano de mi segundo hijo!
--¡¡no puede ser¡¡
--¡¡esto es una pesadilla¡¡ cuatro hombres... los dos padres y los dos hijos ¡¡que burla es esta¡¡¡¡quien allá arriba se ríe de mi de esta manera.??¡¡
–¿y que harás?
El que padre de Raúl sea el abuelo de su hijo hace que no tenga dudas de su decisión:
--¡¡¡callar y borrar este cuarto hijo, a estas alturas no puedo salir con esa¡¡¡
Daniela mira a su amiga con cierto miedo:
--no irás a... --no se atreve a decirle.
Con mirada muy dura Gisela le dice:
--voy a abortar. En el taxi pedí ya cita. Lo antes posible sacaré a este error de mi cuerpo.
Daniela no da crédito a lo que oye.
--¡¡¿¿cómo?
Gisela hace un esfuerzo por no ponerse a llorar. No quiere sentir:
--Yo nunca creí que fuera a hacer esto. Siempre fui una defensora de la vida pero ahora es la única solución.
Gisela quiere convencerse que ha tomado la mejor decisión. No quiere pensar en nada.
--¡¡no puedes hacer esto¡ --Daniela.
--tú le hiciste. Y fue por capricho. En mi caso es casi obligado.
Daniela se entristece. Fue una decisión que aún le duele en el alma. Sólo para sí dice:
--si supieras que era tu nieto y que no sé de cuál de tus dos hijos y que por eso decidí hacerlo...
Daniela no quiere que su amiga sepa de su secreto. Se seca las lágrimas y le dice:
--por eso mismo te lo digo, nunca me lo podré perdonar.
--pero Juanma no puede ser el padre de mi hijo... ¡¡él no me va a responder y después está su padre¡¡ No puedo pasar por esta vergüenza. ¡¡cuatro veces¡¡ ¡¿cómo crees que se lo va a tomar mi padre?¡¡¿mis hijos? ¡¡a estas alturas nadie esperaba que yo saliera con esto¡¡ Siempre he dado la cara por mis hijos y tú sabes cuánto me han humillado y no me veo capaz de pasar por eso una cuarta vez. Ni por mi ni por mis hijos. Pero un hijo de un menor de edad y nieto del segundo desgraciado que me engañó eso no lo puedo tener
--¿y Manolo? se quiere casar contigo. Es lo mejor, no serás madre soltera y tu hijo Leandro tendrá a su padre.
--¡¡no, tampoco me pienso humillar¡¡¡¡Él se quiere burlar de mi¡
--Manolo te debe amar mucho para querer casarse contigo llevando un hijo de otro en tu vientre.
--¡¡lo hace por mala conciencia¡¡ ¡¡le deben atormentar los remordimientos por haber abandonado a su hijo¡¡ ! además lo hace para humillarme. Me va a tratar peor que mi padre!
--tú lo amabas hasta hace un mes... ¿no puedes volver a amarlo?
Gisela ha cerrado su corazón y con lágrimas en los ojos dice:
--¡¡no, no puedo¡¡
La mujer llega a su casa muy alterada. En el camino no puede evitar acariciarse el vientre. No quiere sentirse madre pero tampoco lo puede evitar. Hay momentos en los que pide disculpas a su hijo por no dejarle nacer. En otros momentos se quiere convencer que no es vida lo que hay dentro de ella. Al entrar en su casa se encuentra con una revolución.
--¡¡Puta¡¡ --le dice su padre abofeteándola.
Gisela no entiende nada. Raúl mira a su madre con odio, Mateo con pena. Germán está furioso.
--¿¿qué es lo que pasa?? --Gisela.
Germán como loco zarandea a su hija:
--¡¡¿y aún lo preguntas?¡¡ ¡¡descarada¡¡ ¡¡¿¿que he hecho yo para tener una puta y estúpida como hija?¡¡ ¡ya sé que te dejaste preñar de nuevo¡¡
Gisela siente vergüenza y sorpresa. No quería que su familia supiera de ese nuevo hijo. Tampoco entiende cómo lo han sabido. De repente de detrás de los guapos hijos de Gisela aparece Manolo y Gisela se lanza a por él:
--¡¡tú se lo dijiste, maldito¡¡
Gisela no deja de golpearlo mientras le va preguntando porqué. Manolo la mira triste.
--¡¡dejame hablar¡¡
Pero Gisela no deja de abofetear. Germán es el que para todo:
--¡¡ya basta¡¡ ¡¡Menos mal que está vez Manolo si te va a cumplir y te llevará con él y no te volveré a ver jamás¡¡
Gisela mira a Manolo sorprendida:
--¿cómo?
Manolo sonríe:
--Ya le dije a tu padre que nos vamos a casar. En el pasado cometí un error pero ahora no. Nuestro hijo llevará mi apellido. --dice acariciando el vientre de la mujer.
Gisela no da crédito a lo que oye. Siente una brisa de felicidad en su interior aunque lo quiere negar. Germán sigue hablando:
--¡¡No le voy a sacar el ojo a ese maldito, ya hablé con mi amigo el cura. la boda será el domingo¡¡ !voy a instalarme con él y no lo dejaré hasta que llegue al altar. Está vez la boda se da!
--Por mi está bien --dice Manolo mirando enamorado a Gisela-- y después iniciaré los trámites para que Leandro lleve mi apellido aunque de momento lo mejor será que no sepa que soy su padre hasta que me gane su cariño.
Gisela se altera:
--¡¡Leandro... ¿dónde está Leandro?
Mateo es el que dice:
--tranquila yo mismo lo llevé a pasar la noche en casa de un amigo cuando vi lo que pasaba.
Germán mira amenazante a Manolo:
--¡¡si está vez no cumples a mi hija te mato¡¡
--tranquilo, mi anterior esposa me tendió una trampa pero ahora no ¡¡Yo me quiero casar con su hija¡¡ ¡¡Además no me gusta como la trata, nada me gustaría más que librar a su hija y a sus nietos de sus maltratos¡¡
-¡¡malagradecidos¡¡ --Germán.
Gisela mira a su padre con pena:
--a mi no me parece dejarte solo, papá.
Germán desprecia a su hija:
--¡¡pues yo si quiero librarme de todo ustedes¡al fin se van de mi vida ¡¡se acabó la vergüenza¡¡
--¡¡pues si eso quieres pues me voy papá pero yo no me caso nada¡¡ ¡¡no me voy a casar con Manolo¡¡
Germán estira del pelo a su hija:
--¡¡te casas o te mato¡¡
Manolo y Mateo separan a Gisela de Germán. El hombre deja claro que habrá boda quieran o no. Al ver que nadie la apoya, Gisela dice mirando a Manolo con odio:
--¡¡Sí, me caso contigo pero que quede claro... ¡¡te odio¡ Me das asco¡ Eres una basura, un poco hombre que no vas a limpiar lo indecente que eres con esta boda¡¡
German abofetea de nuevo a su hija:
--¡¡¿te revuelcas con todos los que odias, puta?!
Gisela y Manolo se miran con dolor.
Y llega el domingo... el pequeño Leandro es el más feliz no entiende bien todo pero es una fiesta bonita. No imagina que es la boda de sus padres. Gisela vestida de blanco esconde su ilusión. Daniela está con ella:
--estás preciosa. Manolo ha pensado en todo. Si te lo propones serás feliz.
Gisela siente algo extraño en su alma, algo que no quiere analizar:
–es un imbécil. Lo hace para humillarme y limpiar su nombre.
Pero hay amor en los ojos de la mujer.
--¿estás segura que no lo amas? --Daniela.
Con un no que es un sí Gisela contesta. Mateo y Raúl se sienten incómodos en la presencia de Daniela y los unos no están cuando está ella. Leandro está como loco arriba y abajo. Germán está encerrado en la habitación. No sale. Daniela mira hacia las habitaciones con dolor y excitación. Mateo se acerca a su madre. Le da un beso:
--estás preciosa.
Raúl es más frío:
--¡¡ya nos tenemos que ir¡¡
--me gustaría llamar a papá para asegurarme de que venga. --Gisela.
--¡¡ya deja al abuelo, que no te humille más... por suerte ya no tendremos que vivir con él¡¡ --Raúl.
Gisela siente pena al alejarse de su padre, pero se siente feliz por poder tener a su cuarto hijo tranquila... ¿feliz por casarse con Manolo? Es algo en lo que no quiere pensar. Se muestra tensa.
--no lo hagas si no quieres. Yo te apoyaré si decides no casarte. –Mateo.
Raúl se enfurece:
–!ni de broma, no quiero otro bastardo. Manolo es un santo! --dice Raúl.
Mateo se para:
--Mamá... todo esto es una locura... él te dejó plantado una vez, si quieres, dejalo plantado tú. Ya saldremos adelante.
Gisela mira a su hijo pensativa. Cree que sus hijos saben que Manolo no es el padre de su hijo porque él les ha contado y eso le da rabia. Siente que él se casa para humillarla.
Manolo, muy elegante, está en la iglesia con Nemesio. Se ve un novio enamorado y nervioso.
--¿estás seguro que no lo haces por amor? Yo creo que ya te has dejado tomar el pelo por esa cualquiera…
Manolo no quiere aceptar ante su amigo que todo lo hace por amor:
--¡¡ya te dije que no¡¡
Pero no deja de caminar por el mismo sitio pendiente de si llega la novia y preguntando a cada rato. De pronto le ha entrado un miedo atroz que la novia no se presente. Y mirando hacia el lugar en el que tiene que aparecer la novia dice para sí:
--ven Gisela, te amo y no me importa que esperes un hijo de otro si será ese hijo el que te traiga a mi ¡¡sé que me lo merezco pero no me hagas esto¡¡ ¡¡ven a mi que te necesito tanto¡¡
Es mucha la angustia y la desesperación del novio pensando que lo pueden dejar plantado.
Germán está en la puerta para asegurarse que el novio no escape. No ha visto a su hija. Sólo ha estado pendiente del novio. Mira el reloj también impaciente por ver a su hija al fin casada.




















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