Mientras Daniela fornica con el joven y guapo hijo de su amiga, Gisela está llamando a casa de ella ya que necesita verla con urgencia. Los dos amantes no desean ser interrumpidos. Mateo sigue dándole como una bestia y no la quiere soltar pero a Daniela la desconcentra. Trata de levantarse pero Mateo está bien clavado.
--no, no... ahora no me dejes ... --jadea él.
Sin dejar de gozar de los movimientos de él, Daniela trata de salirse sin suerte:
--tengo que abrir.
--ya sé cansarán...
Los dos amantes hablan jadeando.
--puede ser importante.
Daniela está demasiado excitada y acaba sucumbiendo. En eso que suena el móvil de ella. Lo tiene a mano y toma la llamada mientras Mateo sigue con lo suyo.
--Daniela... ¿dónde estás?
--en casa, no me siento bien --jadea la otra.
--¡¡estoy abajo, abre que tengo que hablar contigo... es cuestión de vida o muerte¡¡
--¡¡Gisela, ahora bajo¡¡
Al oír el nombre de su madre Mateo pincha.
--¿es mi madre? --dice cayendo a la cama sofocado.
Daniela se viste a toda prisa:
--sí... ¡¡sí¡¡ ¡está abajo¡¡
Mateo, desnudo en la cama, está algo asustado. No sabe qué es lo que debe hacer.
--¡¡no le abras¡¡
--¿¡y que le digo? ¡¡ya le dije que estoy en casa, ni modo que le diga que follando con su hijo¡¡
Mateo acaricia su pelo.
--¡¡no, dile que estás con un hombre en la cama¡¡no le digas que soy yo¡¡
--¡¡Gisela es como mi hermana¡¡eso no la va a retener¡¡
--¿y entonces?
--¡¡te lo dije Mateo, algún día nos iban a descubrir¡¡
Mateo trata de calmarse:
--mi madre no tiene porque entrar aquí.
Daniela ya se ha acabado de vestir. Está muy nerviosa:
--tú te quedas aquí... ¡¡ni respires¡¡
Daniela cierra la puerta del cuarto y mientras va a abrir a su amiga deja al hijo de ésta desnudo en su cama.
Marta llega a su casa. Manuela se enfrenta a ella.
--¡¡por fin llegas¡
Las dos mujeres se tratan con mucho desprecio.
--¡ya, que estoy segura que el tonto de tu hijo no se dio cuenta que no vine a dormir¡¡Le da igual lo que yo haga y sólo piensa en la estúpida esa¡¡
--¡¡a mi hijo no le eches las culpas de tus sirvergüenzuras¡¡él no te conoce como yo. No sabe que tienes un amante, no te ha escuchado decir lo que dices¡¡
--tu hijo no me quiere, no me hace sentir mujer pues nadie me puede culpar que busque en un hombre lo que otro no me dió¡¡
--¡¡tu lo engañaste, le tendiste una trampa para que se casara contigo y luego le dijiste que estabas embarazada¡
--es que me equivoqué. --dice con ironía.
--¡no seas cínica, todo fue una trampa, inventaste un aborto y una esterilidad para darle pena¡¡algún día me voy a cansar y le diré toda la verdad¡¡
--¡¡y yo le diré todo lo que me contó tu marido desde la cárcel. Ya es hora que tú hijo sepa que su madre es una ramera y su padre estuvo en la cárcel por intentar violar a ese golfa y yo he sido la única que me he preocupado por él¡¡
Marta ríe. Manuela se pone muy nerviosa, mira hacia las habitaciones para asegurarse que su hijo no los escucha:
--¡¡te callas¡¡
--¡¡no, porque tú tienes mucha cola que te pise¡¡tú no te callas por buena sino por ramera... ¡¡para que tu hijo no sepa que te acostaste con el hijo de Gisela que por cierto es su hermano¡¡
--¡¡eso no es seguro¡¡
Con mucha maldad Marta dice:
--¡¡pero lo que sí es seguro es que la tal Gisela tuvo un hijo de Manolo y tú lo sabes y te callaste¡¡
Manuela está muy alterada:
--¡¡lo supe por casualidad¡¡en buena hora tuve que descubrirte con tu amante y oiros hablar¡¡
¡¡y callaste para que no dijera tu secreto¡¡
Nuera y suegra se miran con mucha rabia.
--¡¡Zorra¡¡ --Manuela.
--¡¡como tu¡¡
Se callan al ver que se acerca Manolo.
--¿ocurre algo?
Marta abraza a su esposo:
--¡¡no claro que no¡
Manolo trata con indiferencia a su mujer.
--te fuiste temprano –Manolo.
--sí, es que tenía que trabajar.
--trabajas demasiado, querida. --Manuela con ironía.
Marta se muestra amorosa con su marido y mira a Manuela burlona que se traga su rabia.
Gisela entra muy ansiosa en casa de su amiga.
–¿Porque tardabas tanto.?
--es que ya te dije que no me sentía mal.
–¿porque saliste de la cama? vamos a tu cuarto...
--¡¡no¡ --nerviosa-- así me distraigo... ¡¡sientate y explicame¡¡
Por curiosidad, Mateo sale. Totalmente desnudo. Se acerca al comedor. Ellos no lo ven pero escucha con claridad a su madre. Gisela se siente una adolescente.
--¡¡me enamoré amiga¡¡¡me he vuelto a enamorar¡
Esto sorprende a Daniela.
--vaya, esta sí que ya no me la esperabas pero tienes que ir con cuidado. Te has enamorado tres veces y las tres veces te has quedado sola...con un hijo.
--¡¡esta vez iré con cuidado¡¡no me dejaré embarazar y no esperaré nada de él¡
Mateo se alegra que su madre esté saliendo con un hombre.
--Nunca pensé que te volverías a fijar en un hombre, te dio tan duro lo de Manolo. Diez años sin sexo. Aunque no es tu record. Con Manolo hacia más tiempo que no tenías sexo.
--Si pero es que Juanma es tan especial. Es tan guapo... ¡¡lo conocí en el mercado¡¡es como volver a la juventud¡
--vaya, espero que la historia no se repita¡¡Espero que no sea casado, los hombres de tu edad...
Gisela fuerza una sonrisa:
--no está casado, seguro.
--¿él te dijo? Sí te dijo es casado.
Gisela trata de no dar importancia a la edad de su chico pero está convencida que su amigo se lo va a reprochar:
--es que es algo joven. No está casado.
--¿Cuanto más joven?
Gisela cambia de tema:
--Se llama Juanma y es el chico más guapo que he visto nunca... bueno, después de mis hijos, claro.
--¿cuantos años tiene?
--unos 17 como mucho, ¿quieres algo de beber?
Gisela cambia de tema con la esperanza que su amiga no piense en la edad de su chico. Mateo escucha con el rostro desencajado. No puede creer que su madre tenga algo con alguien que es casi 10 años menor que él.
–!es un niño... ¡¡estas loca¡¡ podía ser tu hijo... tienes dos hijos mayores!
--¡¡lo sé pero ¡¡me ha vuelto loca¡¡ Tú me conoces, sabes que esto me pasa muy poco. Me ha hechizado. Es muy crío ¿¿que culpa tengo yo? pero tranquila. Sé que no podré tener nada con él y si lo tengo pues no esperaré que él sea el hombre de mi vida. De él sí sé que no puedo esperar nada.
--es una locura amiga, te puede hacer mucho daño.
--pero me gusta mucho y soy tan feliz. Se me ha metido en la sangre. Sólo con Manolo me sentí hechizada de esta manera. Aunque mis hijos me han hecho sentir dichosa echaba de menos sentirme enamorada, es una sensación maravillosa.
Las dos amigas se abrazan. Daniela no puede dejar de pensar que el hijo de Gisela está en su cama. Cuando ya Daniela está sola. Mateo, desnudo, se acerca.
--¡¡lo he oído todo¡¡ ¡¡tienes que hablar con mi madre para que deje a ese niño¡¡¡es una locura¡¡puede ser su hijo¡¡
--¿y cómo yo le digo eso?¡¡con que moral si me acuesto con su hijo? --se tiene que tragar hijos...
--no es lo mismo... ¡¡Yo soy un hombre¡¡
--¡¡por favor, para una mujer de mi edad tan niño eres tú como él y la primera vez que follamos tendrías la misma edad que ese chico o menos¡
Mateo resopla molesto:
--¡¡tienes que averiguar quién es.. ¡¡no quiero que se burlen de mi madre¡
--Mateo no te puedes meter si no quieres que te descubran. Tu madre sabe lo que se juega. ¿y si ella quiere tener una relación como la que tenemos tú y yo?¿¡qué vas a decir?
--Si eres su amiga, aconséjala que vaya con cuidado.
Mateo va al dormitorio. Se empieza a vestir.
--¿no quieres que sigamos?
--No, no me concentraría.
Mateo está muy impactado, no puede creer que por acostarse con la mejor amiga de su madre haya descubierto que a su madre le gusta un chico menor que él. No sabe qué hacer. Daniela se queda intranquila. Ella entiende a Gisela, entiende lo que se goza con chicos jovencitos.















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